
Sam Altman lidera el sorpresivo giro de las tecnológicas en las metas de empleo
El director de OpenAI Sam Altman y los líderes del sector cambian su narrativa ante el rechazo público a los despidos masivos.
Sam Altman y otros prominentes líderes tecnológicos de Estados Unidos revirtieron de manera drástica sus pronósticos apocalípticos sobre el impacto de la tecnología en el empleo humano. Los directivos del sector adoptaron una retórica notablemente optimista al observar que la opinión pública asocia el avance del sector con consecuencias sociales negativas.
Durante una conferencia celebrada a finales de mayo, el director ejecutivo de OpenAI reconoció las imprecisiones de los análisis iniciales de la industria de software. El directivo admitió:
"Hemos estado aproximadamente en lo correcto en las predicciones tecnológicas y bastante equivocados en las implicaciones sociales y económicas"
Poco después, el estratega tecnológico reiteró en una entrevista con CNBC que la industria del software había errado en la apreciación del rol de las personas. El ejecutivo afirmó:
"Nuestra industria subestimó cuánto íbamos a ser capaces de mantener a las personas en el centro de todo"
Dario Amodei, director de Anthropic, quien advirtió en mayo de 2025 sobre la eliminación de la mitad de los empleos iniciales, matizó sustancialmente su postura corporativa. El experto sostuvo:
"Pueden hacer lo mismo con menos recursos, y eso lleva a despidos, o pueden hacer más con la misma cantidad de recursos. Pero eso requiere creatividad"
Esta tónica de optimismo fue compartida de igual forma por el fundador de Meta (META), Mark Zuckerberg, en una entrevista reciente para Complex. El empresario argumentó que "en teoría debería haber más empleos en el futuro, no menos", a pesar de que la corporación ejecutó despidos de 8.000 trabajadores en mayo.
De manera similar, el director ejecutivo de Amazon (AMZN), Andy Jassy, defendió la capacidad de generación de puestos laborales del ecosistema digital en febrero. La firma estadounidense despidió a más de 16.000 empleados recientemente, pero sus portavoces aclararon que los recortes respondían a simplificaciones organizativas y no a la adopción tecnológica.
Investigaciones globales de la consultora EY-Parthenon confirmaron que los jefes corporativos que prevén recortes masivos cayeron del 46% en enero de 2025 al 20% este mayo. El economista del MIT, David Autor, explicó que los ejecutivos
"Pueden haberse dado cuenta de que era simplemente un mal negocio decir que su gran producto destruiría la economía"
Bajo un informe de las firmas Ramp y Revelio Labs, las compañías que más invierten en automatización crecieron un 10% más en empleo. Sam Altman ratificó esta tendencia de contratación en su entrevista televisiva al sostener que:
"Las empresas que conozco que más han adoptado la inteligencia artificial son también las que más están contratando"
Contrariamente a las proyecciones sombrías, el fabricante de vehículos Ford Motor (F) reincorporó recientemente a cientos de ingenieros especializados en software. El portavoz de la automotriz justificó la medida al explicar:
"Los ingenieros con profunda experiencia técnica que aprovechan el poder de la inteligencia artificial son una combinación poderosa que está impulsando ganancias de calidad en Ford"
Esta resistencia social se ve alimentada además por el recelo ante el software de automatización y los nuevos centros de datos. El catedrático de Wharton, Maurice Schweitzer, analizó este giro al sostener:
"El tono de la conversación ha cambiado. Hubo mucho entusiasmo inicial, pero ahora existe un componente político en lo que intentan hacer"
Si bien los líderes reportan retornos optimistas a la bolsa de valores, las encuestas de Emergn depararon que el 20% de los ejecutivos recibe informes maquillados de desempeño. El investigador de Yale, Stephen Henriques, concluyó que una cosa es el discurso en una llamada de ganancias y otra muy diferente es cómo se difunde realmente en la economía.
Sam Altman y otros directivos admiten que erraron en sus predicciones catastrofistas y ahora defienden que la IA mantendrá a los humanos en el centro de las operaciones. Este cambio busca mitigar la hostilidad de la opinión pública, que asocia la tecnología con consecuencias sociales negativas.
Los datos demuestran que las compañías que más invierten en inteligencia artificial han aumentado sus contrataciones un 10% más que sus competidores tradicionales. Asimismo, el porcentaje de líderes empresariales que planean recortes de personal cayó drásticamente del 46% al 20% en el último año.
La automotriz ha reincorporado a cientos de ingenieros de software especializados para supervisar y potenciar las herramientas de IA. Esta medida refleja que el sector industrial prefiere la colaboración entre el talento humano y los algoritmos para asegurar mayores ganancias de calidad.
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