El exceso de pantallas en niños y adolescentes: cuando la tecnología empieza a afectar la salud
Cuando el tiempo frente a las pantallas se vuelve excesivo puede comenzar a afectar diferentes aspectos de la salud infantil.
Cuando el tiempo frente a las pantallas se vuelve excesivo puede comenzar a afectar diferentes aspectos de la salud infantil.
Por Sonia De Marco
El exceso de pantallas en niños y adolescentes: cuando la tecnología empieza a afectar la salud El exceso de pantallas en niños y adolescentes: cuando la tecnología empieza a afectar la salud
Un tema de agenda en la comunidad general es el uso de los celulares y computadoras en los niños y adolescentes. Padres que se "quejan" porque la situación pareciera escaparse de sus manos, y profesionales de la salud que piden a gritos los límites. Sucede que el uso descontrolado puede representar una grave amenaza para la comunidad infantil y juvenil.
"El exceso de pantallas en niños y adolescentes, cuando no es controlado empieza a afectar la salud, porque permite abordar sueño, aprendizaje, conducta, sedentarismo, alimentación, visión y vínculos familiares", expresa el Dr. Ángel Muratore, médico pediatra, docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la universidad Nacional de Santiago del Estero.
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"El uso de teléfonos celulares, tablets, computadoras, videojuegos y televisión forma parte de la vida cotidiana de niños y adolescentes. La tecnología ofrece enormes beneficios educativos, recreativos y comunicacionales, pero cuando el tiempo frente a las pantallas se vuelve excesivo puede comenzar a afectar diferentes aspectos de la salud infantil", afirma el pediatra.
En ese sentido aclara que el problema no es la pantalla en sí misma, sino "el uso que hacemos de ella".
"Contactos con desconocidos, presión social, comparación permanente con otras personas y afectación de la autoestima son algunas de las consecuencias. Por ello, la educación digital debe comenzar dentro de la familia y continuar en la escuela. La recomendación no debería ser demonizar la tecnología, sino enseñar a utilizarla de manera saludable. Los niños necesitan aprender que el celular es una herramienta y no una necesidad permanente; que pueden tolerar el aburrimiento; que jugar también significa correr, imaginar y compartir con otros; y que una conversación cara a cara sigue siendo tan importante como un mensaje", advierte Muratore, en un exclusivo diálogo con EL LIBERAL.
Alarma
Algunos signos deberían llamar la atención de los padres, considera el médico.
"Dificultad persistente para dejar las pantallas, abandono de actividades que antes disfrutaba, alteraciones importantes del sueño, descenso del rendimiento escolar, aislamiento, irritabilidad frecuente o utilización de dispositivos a escondidas. Cuando estas situaciones son intensas o persistentes, es conveniente consultar con el pediatra", recomienda el especialista.
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