
BlackRock refuerza su tesis sobre Bitcoin: podría comportarse cada vez más como oro y menos como activo de riesgo
Robbie Mitchnick, jefe de activos digitales de BlackRock, sostiene que Bitcoin tiene fundamentos que pueden hacerlo comportarse de manera diferente a las acciones y funcionar como un diversificador dentro de…
El reciente avance de Bitcoin hacia los 80.000 USD está reforzando la tesis de que la criptomoneda puede funcionar como un activo de diversificación y no simplemente como otra inversión especulativa vinculada al comportamiento de las acciones tecnológicas.
Así lo considera Robbie Mitchnick, jefe de activos digitales de BlackRock, quien explicó en una entrevista con CNBC que Bitcoin todavía presenta características propias de un activo de riesgo debido a su volatilidad, relativa juventud y elevada presencia de operaciones especulativas y apalancadas.
Sin embargo, Mitchnick considera que sus fundamentos pueden llevarlo a comportarse de manera diferente a las acciones y otros activos tradicionales.
El ejecutivo definió a Bitcoin como una alternativa monetaria global, escasa, descentralizada y emergente, y señaló que muchos de los inversores institucionales de largo plazo con los que trabaja BlackRock lo analizan precisamente desde esa perspectiva.
La tesis ha recibido cierto respaldo durante las últimas semanas. Mientras los mercados accionarios enfrentaron presión y los bonos mostraron volatilidad, Bitcoin y el oro registraron importantes avances.
Mitchnick señaló especialmente los elevados niveles de deuda y déficit de diferentes gobiernos como una preocupación que probablemente continuará presente entre los inversores.
Cuando esas preocupaciones fiscales regresan al centro de la discusión, activos como Bitcoin y el oro pueden beneficiarse debido a la búsqueda de alternativas para preservar valor.
Según el ejecutivo, esta idea podría resultar especialmente atractiva entre generaciones más jóvenes, que podrían considerar Bitcoin de una manera similar a como generaciones anteriores utilizaron tradicionalmente el oro.
BlackRock tiene además una posición relevante dentro del propio mercado. Su ETF spot de Bitcoin, IBIT, administra más de 76.000 millones de USD, convirtiéndose en el mayor producto de su categoría.
El renovado interés institucional también aparece reflejado en los flujos hacia los ETF.


Thomas Perfumo, economista jefe de Kraken, señaló que los ETF spot de Bitcoin acumulan aproximadamente 2.400 millones de USD en entradas netas durante agosto, convirtiéndolo en su mejor mes de 2026 y recuperando cerca de la mitad del déficit acumulado durante el año.
Bitcoin logró recuperarse desde la zona baja de los 60.000 USD hasta superar brevemente los 81.000 USD, aunque todavía enfrenta importantes resistencias.
Joel Kruger, estratega de LMAX Group, identifica la región comprendida entre 80.000 y 83.000 USD como la principal prueba inmediata. El máximo registrado en mayo, ligeramente por debajo de 83.000 USD, representa una resistencia especialmente importante.
Por su parte, Jasper De Maere, operador OTC de Wintermute, considera que la zona entre 80.000 y 81.000 USD será determinante después del rechazo de Bitcoin alrededor de 81.200 USD. Si el precio vuelve a retroceder, la región media de los 70.000 USD podría convertirse en el siguiente soporte relevante.
Uno de los datos que más respalda la tesis de diversificación es el comportamiento reciente de Bitcoin frente al mercado tecnológico estadounidense.
Según De Maere, la correlación entre Bitcoin y el Nasdaq ha descendido hasta aproximadamente 0,3, cerca de mínimos de varios años, después de haber llegado anteriormente a niveles próximos a 0,9.
Durante agosto, Bitcoin habría mostrado un comportamiento más parecido al oro, coincidiendo con el creciente interés por el denominado "debasement trade", una estrategia basada en buscar activos que puedan proteger frente a la pérdida de poder adquisitivo de las monedas tradicionales y los riesgos fiscales.
Ophelia Snyder, cofundadora de 21Shares, también considera que el reciente movimiento de Bitcoin guarda una relación importante con lo ocurrido en el mercado de bonos estadounidenses. En su opinión, el hecho de que BTC haya logrado consolidarse después del impulso inicial provocado por liquidaciones de posiciones cortas sugiere que la subida no depende exclusivamente del apalancamiento.
Para BlackRock, la evolución refuerza una tesis de largo plazo: Bitcoin podría ir separándose progresivamente de su imagen de activo puramente especulativo para ocupar un lugar más cercano al de un activo monetario escaso y una cobertura frente a determinados riesgos macroeconómicos. Sin embargo, en el corto plazo, superar de manera sostenida la zona de 80.000 a 83.000 USD continúa siendo la principal prueba para confirmar la fortaleza del actual movimiento.