
La tensión geopolítica hunde al Kospi un 4,5% mientras el crudo se dispara
La tensión bélica en Ormuz dispara el crudo mientras el Kospi se desploma un 4,5% arrastrado por el sector de inteligencia artificial.
Las bolsas asiáticas registraron pérdidas generalizadas al inicio de la semana bursátil, afectadas por una liquidación de activos vinculados al desarrollo de semiconductores. La cautela institucional aumentó tras constatarse que los inversores optan por congelar beneficios ante los temores de que las millonarias inversiones corporativas en hardware tecnológico estén gestando una burbuja de mercado.
Esta corrección coincidió con un repunte en el mercado de materias primas, donde los temores de interrupciones logísticas presionan las cotizaciones internacionales de energía. Los operadores ajustan sus modelos de valuación asumiendo costos de transporte más elevados debido a las renovadas tensiones bélicas.
Durante las últimas horas, los ataques armados entre fuerzas militares estadounidenses e iraníes se intensificaron en puntos estratégicos de navegación comercial, despertando temores de un conflicto abierto de gran escala. El crudo Brent de referencia internacional escaló un 3.2% para situarse en los 90.95 dólares por barril, mientras que el petróleo de referencia en EE. UU. avanzó un 2.8% para negociarse en los 84.04 dólares por barril.
Estrategas de materias primas de ING señalan que si la escalada bélica continúa sin un control diplomático efectivo, la industria naviera podría enfrentar ataques generalizados a lo largo del Golfo Pérsico. El tránsito de buques cisterna por el Estrecho de Hormuz, una ruta fluvial determinante para el comercio de crudo, se encuentra prácticamente paralizado, lo que drena la oferta disponible de energía.
Samsung Electronics (SMSN) lideró los retrocesos en la península de Corea al ceder un 4.7% de su valor de mercado, en sintonía con las pérdidas del fabricante de memorias SK Hynix (SKHI), que retrocedió un 4.5% durante la jornada de operaciones. El mercado bursátil de Taiwán reflejó un comportamiento similar, cediendo un 0.5% en su índice general a pesar de la resistencia temporal de sus firmas principales de fundición.
Pocas veces la ampliación de capacidad genera desconfianza en el corto plazo, pero la cotizada TSMC (TSM) experimentó una alta volatilidad tras anunciar un plan de inversión de 100,000 millones de dólares para expandir su capacidad de manufactura en territorio estadounidense. Sus acciones lograron rebotar un 1.3% en la sesión de Seúl tras haber asimilado un desplome previo del 7.3% durante el cierre de las negociaciones de la semana anterior.
Si bien los mercados occidentales también enfrentaron retrocesos por la toma de utilidades en tecnología, la presión competitiva en el sector de la inteligencia artificial sumó una nueva variable geopolítica. Analistas de Capital Economics advierten que las valuaciones de las grandes firmas tecnológicas sufrirán un mayor escrutinio si los reportes de ganancias corporativas continúan recibiendo desconfianza por parte del mercado financiero de renta variable.
Moonshot AI, con sede en Pekín, sacudió el tablero tecnológico global tras presentar su nuevo modelo de código abierto Kimi K3. Este lanzamiento generó un impacto sectorial comparable a la irrupción del modelo de DeepSeek a inicios de 2025, evidenciando la capacidad de las firmas chinas para suministrar soluciones de alta capacidad a una fracción del costo de desarrollo de los gigantes occidentales.
Finalmente, el sector de innovación en Wall Street también asimiló pérdidas severas que arrastraron al índice compuesto Nasdaq un 1.4% a la baja. Las principales corporaciones de microprocesadores sufrieron recortes, mientras que la aeroespacial SpaceX (SPCX), retrocedió un 5.4% para cotizar en mínimos históricos desde su debut en el mercado secundario el mes pasado.
El retroceso fue impulsado por una liquidación de activos del sector de semiconductores ante el temor de los inversores a que las masivas inversiones en hardware estén generando una burbuja financiera. Esta cautela provocó que las instituciones optaran por congelar y asegurar sus beneficios recientes.
La intensificación de los ataques armados entre fuerzas militares de Estados Unidos e Irán provocó la paralización del tránsito por el Estrecho de Hormuz, una ruta fluvial crítica para los buques cisterna. Como consecuencia, el crudo Brent escaló un 3.2% hasta situarse en los 90.95 dólares por barril debido al temor de una reducción en la oferta.
La compañía china Moonshot AI lanzó su modelo de código abierto Kimi K3, demostrando capacidad para proveer soluciones de alto rendimiento a un costo significativamente menor. Este avance incrementó el escrutinio sobre las valuaciones en Wall Street y propició caídas severas, arrastrando al índice Nasdaq un 1.4% a la baja.
