
El cepillo de dientes con IA que detecta dónde no limpiaste
Un nuevo cepillo de dientes con inteligencia artificial usa una cámara para detectar zonas sin limpiar y activa un irrigador en tiempo real.
Un nuevo cepillo de dientes desarrollado por Dyson incorpora inteligencia artificial, una cámara y un sistema de irrigación para detectar en tiempo real qué zonas de la boca necesitan una limpieza adicional. El dispositivo, presentado el 1 de septiembre de 2026, utiliza visión artificial para identificar los espacios entre los dientes y dirigir un chorro de enjuague hacia ellos durante el cepillado.
La tecnología forma parte de CameraJet, un dispositivo que combina cepillado eléctrico, cámara y un pequeño irrigador en un mismo equipo. Una lente macro ubicada debajo del cabezal captura imágenes de los dientes mientras la persona se cepilla.
El sistema emplea un modelo de aprendizaje automático entrenado con más de 470.000 imágenes dentales. Según Dyson, puede detectar un espacio interdental y activar el irrigador aproximadamente 100 milisegundos después.
La propuesta apunta a solucionar uno de los problemas habituales del cepillado: las zonas entre los dientes a las que las cerdas tienen mayores dificultades para llegar.
La cámara tiene una resolución de 100.000 píxeles y trabaja a muy poca distancia de las piezas dentales. Para compensar el movimiento del cabezal, la saliva y el espacio reducido dentro de la boca, el dispositivo utiliza un sistema de iluminación que emite destellos a 257 Hz.
El software analiza 28 imágenes por segundo y busca los espacios entre los dientes. Cuando encuentra uno, calcula el momento adecuado para activar el irrigador sin interrumpir el movimiento del cepillo.
Además, una aplicación permite visualizar algunas zonas de la boca en directo y consultar mapas que muestran qué sectores recibieron mayor o menor atención durante el cepillado.
Cuando la inteligencia artificial identifica un espacio interdental, el sistema puede liberar una dosis de enjuague directamente sobre esa zona. El líquido se almacena en un depósito de 12,5 mililitros ubicado dentro del mango.
La tecnología también incorpora una bomba y una cámara de presión para mantener el flujo aunque cambie la posición del cepillo durante el uso.
Sin embargo, el sistema presenta una particularidad: la espuma puede interferir con la cámara y dificultar el reconocimiento de los espacios dentales. Por eso, el dispositivo fue diseñado para utilizarse con una pasta dental sin espuma y un enjuague específico.
La incorporación de una cámara dentro de un producto de higiene personal abre interrogantes sobre el tratamiento de las imágenes capturadas.
Dyson asegura que las imágenes no se almacenan ni en el propio cepillo ni en la nube. Según la empresa, la cámara funciona cuando el usuario activa la visualización en directo o cuando entra en acción el sistema automático de detección.
El cepillo comenzó a comercializarse el 1 de septiembre de 2026 en Estados Unidos y Europa, con un precio de 499 dólares.
Más allá del producto, la principal novedad está en trasladar la visión artificial a una actividad cotidiana. El sistema no solo registra imágenes, sino que las interpreta en tiempo real y utiliza esa información para tomar una decisión concreta: determinar dónde hace falta una limpieza adicional y activar el irrigador.
El avance muestra cómo la inteligencia artificial continúa incorporándose a objetos de uso diario, incluso en dispositivos tan habituales como un cepillo de dientes.
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