
3 acciones para invertir ahora y no vender por mucho años
Mientras Wall Street intenta digerir unos mercados más volátiles, algunos de sus analistas siguen mirando mucho más allá de los próximos meses. La atención está puesta en compañías que, pese…
Mientras Wall Street intenta digerir unos mercados más volátiles, algunos de sus analistas siguen mirando mucho más allá de los próximos meses. La atención está puesta en compañías que, pese a las dudas actuales, todavía tienen margen para crecer con fuerza en los próximos años.
Entre las apuestas aparecen tres nombres muy conocidos por los inversores. Nvidia, Uber y Marvell Technology cuentan con el respaldo de analistas de alto rango seguidos por TipRanks, que ven oportunidades relacionadas con la inteligencia artificial, los vehículos autónomos y la expansión de los centros de datos.
Nvidia (NVDA)
Nvidia sigue siendo una de las grandes apuestas de Wall Street pese a que su cotización ya refleja unas expectativas extraordinariamente elevadas.
El analista de Morgan Stanley Joseph Moore mantuvo su recomendación de compra después de los últimos resultados de la compañía y elevó su precio objetivo desde 288 USD hasta 300 USD. Su valoración sigue colocando a Nvidia entre sus principales elecciones dentro del sector de semiconductores.
La compañía está en el centro de una inversión masiva en infraestructura de IA. Los grandes proveedores tecnológicos siguen aumentando el gasto en centros de datos y necesitan cada vez más capacidad de procesamiento, una tendencia que mantiene a Nvidia en una posición privilegiada.
De hecho, las previsiones de Wall Street siguen siendo muy exigentes. El consenso de analistas recogido por TipRanks sitúa el precio objetivo medio de Nvidia en 325,23 USD, con una valoración general de "Strong Buy".
Moore tampoco es un analista cualquiera. Según los registros de seguimiento de analistas, ocupa una posición destacada entre los profesionales de Wall Street y acumula una tasa de acierto cercana al 60%, con una rentabilidad media superior al 25% en sus recomendaciones.
Uber (UBER)
La segunda apuesta tiene un perfil diferente. Uber ya no es solamente una plataforma de transporte y reparto. Su gran oportunidad a largo plazo podría estar precisamente en aquello que durante años parecía una amenaza para su modelo de negocio: los vehículos autónomos.
El analista de BMO Capital Markets Brian Pitz mantiene una recomendación de compra y un precio objetivo de 119 USD. Su argumento es que Uber puede convertirse en una de las grandes plataformas de distribución para los vehículos autónomos a medida que esta tecnología empiece a extenderse.
La compañía ya está dando pasos concretos en esa dirección. En septiembre comenzó a operar junto con la empresa británica Wayve el primer servicio comercial de robotaxis en Londres, un movimiento que demuestra que los vehículos autónomos han dejado de ser una promesa lejana para empezar a entrar en el negocio real de movilidad.
Uber también está construyendo una estrategia más amplia. En lugar de apostar por una única tecnología, la compañía está trabajando con diferentes fabricantes y desarrolladores de vehículos autónomos.
Si los robotaxis consiguen una presencia significativa en las principales ciudades, Uber podría utilizar su aplicación, su base de usuarios y su infraestructura para conectar a esos vehículos con los pasajeros.
Para Pitz, esta transformación puede convertir a Uber en una pieza importante de la próxima generación del transporte urbano.
Marvell Technology (MRVL)
La tercera compañía de la lista está mucho más directamente vinculada al auge de la inteligencia artificial.
Marvell Technology fabrica soluciones de semiconductores y conectividad que resultan fundamentales para los centros de datos. Su negocio está beneficiándose de la enorme cantidad de infraestructura que necesitan las nuevas aplicaciones de IA.
El analista de KeyBanc John Vinh mantuvo su recomendación de compra sobre la compañía y situó su precio objetivo en 400 USD en el análisis utilizado por TipRanks.
El negocio de centros de datos es el principal motivo detrás de su optimismo. Durante el segundo trimestre fiscal de 2027, esta división registró un crecimiento interanual del 46%, hasta alcanzar los 2.170 millones de dólares.
Y las expectativas siguen siendo elevadas.
Marvell espera que los ingresos de su negocio de centros de datos crezcan alrededor de un 60% durante el ejercicio fiscal 2027 y más de un 60% durante el ejercicio siguiente. La demanda está siendo impulsada por las redes utilizadas para conectar los enormes centros de datos dedicados a la inteligencia artificial.
El mercado también está empezando a prestar atención a los acuerdos de chips personalizados de Marvell con grandes compañías tecnológicas. Ese negocio podría convertirse en una fuente especialmente relevante de crecimiento durante los próximos años.
De hecho, el propio analista espera que los nuevos programas de chips personalizados impulsen de forma significativa los ingresos de Marvell a partir del ejercicio fiscal 2029.
La acción, eso sí, no está exenta de riesgos. Las expectativas alrededor de la IA son enormes y cualquier decepción en crecimiento, márgenes o nuevos contratos puede traducirse rápidamente en presión sobre la cotización.
Pero esa es precisamente la razón por la que algunos analistas siguen viendo recorrido. Si el gasto en infraestructura de IA continúa aumentando, Marvell puede beneficiarse de una segunda capa de esta revolución, más allá de los fabricantes de procesadores que acaparan los titulares.
Para los inversores con horizonte de varios años, las tres historias son diferentes pero tienen un punto en común. Nvidia está posicionada en el corazón del procesamiento de IA, Marvell en la infraestructura que permite conectar esos sistemas y Uber intenta convertirse en una plataforma clave para la movilidad autónoma.
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