"Todo esto es arrastre": qué explica el retroceso educativo que muestran las pruebas PISA
El economista y analista de datos Tomás Besada explicó que las dificultades que muestran los estudiantes de 15 años son consecuencia de una trayectoria que comienza mucho antes de la secundaria. También señaló el impacto del ausentismo y la pérdida de días de clase
El desafío educativo
El economista y analista de datos Tomás Besada explicó que las dificultades que muestran los estudiantes de 15 años son consecuencia de una trayectoria que comienza mucho antes de la secundaria. También señaló el impacto del ausentismo y la pérdida de días de clase.
Los resultados de PISA 2025 no solo dejaron expuesto el bajo desempeño de los estudiantes argentinos de 15 años: también volvieron a poner sobre la mesa qué ocurre durante los años anteriores de escolaridad para que tantos jóvenes lleguen a la secundaria sin dominar conocimientos fundamentales. Para Tomás Besada, economista y analista de datos de Argentinos por la Educación, la respuesta no puede buscarse únicamente en el nivel secundario.
También te puede interesar: Qualcomm refuerza su apuesta por la IA tras acuerdo con Amazon
En diálogo con Radio El Esquiú 95.3, durante La Mañana de El Esquiú, Besada explicó que la edad en la que se toma PISA permite observar una trayectoria educativa acumulada. "Todo esto es arrastre", sostuvo, y remarcó que los aprendizajes fundamentales comienzan a construirse desde edades tempranas.
El especialista consideró que los resultados deben servir como una señal para intervenir antes de que las dificultades se profundicen. "Hace falta trabajar en edades tempranas para asentar bien estos conocimientos y aprendizajes fundamentales", planteó.
La preocupación se vuelve especialmente evidente en Matemática. Aunque históricamente fue una de las áreas de mayor dificultad, Besada señaló que el deterioro se profundizó: en 2006, alrededor del 60% de los estudiantes estaba por debajo del nivel mínimo, mientras que actualmente la proporción se acerca al 80%.
También te puede interesar: Condenan a una ART a pagar una indemnización millonaria y a brindar asistencia médica vitalicia a un policía accidentado
Pero el problema no se limita a los contenidos. El tiempo que los alumnos efectivamente pasan en la escuela también incide. "Un chico pierde al menos 30 días de clases al año", afirmó Besada al referirse al ausentismo estudiantil.
Ese fenómeno se combina con otra dificultad: terminar la secundaria no necesariamente significa hacerlo con los aprendizajes esperados. Según explicó, aunque cerca del 90% de los jóvenes logra completar el nivel, solo 10 de cada 100 lo hacen en tiempo y forma, es decir, dentro del plazo teórico y con conocimientos mínimos en Lengua y Matemática.
"Hay que empezar a trabajar para que las trayectorias educativas no se sigan rezagando", sostuvo.
También te puede interesar: Lionel Messi va por su noveno Balón de Oro: tras brillar en el Mundial, fue incluido en la lista de 30 candidatos
Para Besada, la respuesta requiere una estrategia sostenida que incluya escuelas abiertas y en condiciones, docentes mejor formados y familias involucradas. También destacó los planes de alfabetización que impulsaron las provincias durante los últimos años, aunque advirtió que todavía hace falta reforzar especialmente Matemática.
11:51
Más de Nacionales

La Selección Argentina celebró los 8 años de Lionel Scaloni como DT

Las ventas de productos para la construcción cayeron 5,3% en agosto y acumularon una baja de 1,2% en ocho meses
