
Quién es Frederick Anderson, el diseñador de New York Fashion Week que hace su crochet en Buenos Aires
El estadounidense presentó su colección primavera-verano 2027 durante la semana de la moda de Nueva York. La Gaceta Lifestyle estuvo acreditada en el backstage, presenció el ensayo previo al show y conversó con el diseñador sobre "The Garden", su mirada sobre los 250 años de Esta…
Resumen para apurados
Horas antes de que Frederick Anderson presentara su nueva colección en New York Fashion Week, la pasarela todavía estaba en construcción. No en el sentido literal, sino en ese período de ajustes que el público rara vez llega a ver. Las modelos ensayaban sus salidas, se corregían movimientos y tiempos, Anderson daba indicaciones y el equipo resolvía los últimos detalles antes de abrir las puertas.
La Gaceta Lifestyle había sido invitada al desfile y acreditada para ingresar al backstage junto a medios internacionales. Desde allí pudo seguir el ensayo y los preparativos de un show que, poco después, recibiría a sus invitados para la presentación de la colección primavera-verano 2027.
Una vez terminado el desfile, la conversación con Anderson tomó un rumbo inesperadamente cercano. Entre las prendas que acababan de pasar por la pasarela de Nueva York había un trabajo que el diseñador desarrolla a más de 8.000 kilómetros de Manhattan.
"Hago todo mi crochet en Buenos Aires", contó a La Gaceta Lifestyle.
La relación no comenzó con esta colección. El tejido forma parte de la identidad de su firma desde sus primeros años y el Fashion Institute of Technology (FIT), institución en la que Anderson estudió diseño de moda, detalla que sus piezas de crochet son confeccionadas a mano por artesanos en Buenos Aires. FIT también vincula este trabajo artesanal con el enfoque de la marca hacia una producción más sustentable.
Anderson viaja a la capital argentina aproximadamente cada seis meses. Pero antes de que la conversación llegara a Buenos Aires, el diseñador había llevado a la pasarela una historia pensada alrededor de otro país.
La colección se llama The Garden. Anderson contó a La Gaceta Lifestyle que comenzó a desarrollarla mientras pensaba en los 250 años de Estados Unidos, que se conmemoran en 2026. Para traducir esa reflexión a la ropa eligió una imagen: un jardín.
"Construir una historia sobre un país es como construir un jardín", explicó.
Desde su perspectiva, ese jardín le permitía pensar en las distintas personas y culturas que participaron de la construcción de la identidad estadounidense. Anderson señaló que trabajó con referencias vinculadas con Sudamérica, África, los pueblos originarios de Estados Unidos y el pasado colonial. "La diversidad es importante en un jardín", sostuvo.
En una entrevista con Vogue previa al desfile, Anderson había profundizado sobre el punto de partida de la colección. Allí explicó que comenzó preguntándose por la manera en que Estados Unidos estaba llegando a sus 250 años y decidió abordar ese aniversario desde su propia mirada sobre el país y su historia. La inmigración y las diferentes procedencias culturales aparecen, dentro de su interpretación, como elementos que contribuyeron a formar aquello que hoy se identifica como estadounidense.
Esa misma lectura atravesó su manera de pensar la moda. Según explicó después del show, muchas de las referencias que actualmente se reconocen como parte de la forma de vestir en Estados Unidos provienen, en realidad, de culturas diferentes que se encontraron a lo largo del tiempo.
Antes de que apareciera el primer look, el planteo de Anderson ya había comenzado. La cantante Allison Russell, ganadora del Grammy, abrió el desfile interpretando en vivo Eve Was Black. Su participación estaba vinculada con el relato que el diseñador había construido alrededor de la colección.
Después llegó la ropa. Marrones, verdes y azules ocuparon buena parte de una paleta que se alejaba de algunos de los códigos habituales de Anderson, más asociados al negro y también a colores intensos. El jardín apareció tanto en las tonalidades como en las texturas y los materiales.
Uno de los primeros looks combinó un mono de seda con estampado floral y un gran ramo de hortensias. A lo largo de la colección aparecieron raffia, encajes, bordados y tejidos de crochet, además de diferentes juegos de transparencias y superposiciones.
El recorrido terminó con una sucesión de looks blancos. Anderson explicó a Vogue que eligió ese cierre como una representación de la pureza y de una mirada hacia los próximos 250 años. Así, el aniversario que había servido como punto de partida también encontraba una proyección hacia el futuro dentro de la pasarela.
Durante la entrevista con La Gaceta Lifestyle, Anderson contó que una de las cosas que más disfruta de Buenos Aires es algo que también reconoce en Nueva York: la posibilidad de que una misma ciudad cambie según el barrio que se recorra. "Podés ir a zonas específicas y tener una experiencia diferente en cada parte de la ciudad", explicó.
En ese intercambio surgió la comparación entre SoHo y Palermo. Del barrio porteño destacó especialmente el ambiente que encuentra durante sus visitas: "Es muy divertido, es muy joven y los chicos la pasan bien. Me encanta".
Su relación con la Argentina, sin embargo, excede sus recorridos por Buenos Aires. Es allí donde se realiza una técnica que acompaña su trabajo desde los comienzos de su firma y que volvió a aparecer en la colección presentada esa tarde en Manhattan.
Antes de lanzar la etiqueta que lleva su nombre, Anderson ya acumulaba una extensa trayectoria en la industria estadounidense. Estudió en el Fashion Institute of Technology y trabajó con el diseñador Douglas Hannant, cuya firma vistió a figuras como Beyoncé, Charlize Theron, Jennifer Hudson y Janet Jackson. Más tarde estuvo al frente de Hanley Mellon.
En 2017 lanzó Frederick Anderson, su propia marca. Su primera colección, Black Like Me, ya incorporaba el crochet entre sus recursos. En 2023 recibió el Rising Star Award de Fashion Group International en la categoría Womenswear y al año siguiente abrió su primera boutique propia en NoMad, Manhattan.
Anderson también es el creador de The Blue Jacket Fashion Show, una iniciativa nacida en 2016 para generar conciencia sobre el cáncer de próstata y que se incorporó al calendario de la semana de la moda neoyorquina.
Cuando La Gaceta Lifestyle le preguntó de dónde proviene su inspiración, sin embargo, no mencionó premios ni tendencias. Habló de su historia, de su vida, de las experiencias con sus clientes y de aquello que consigue permanecer en su cabeza el tiempo suficiente.
"Una historia llega a mí porque algo me impacta. Y si continúa impactándome durante varios meses, sé que tengo que hablar de ello", explicó.
La cobertura de La Gaceta Lifestyle durante el desfile incluyó además conversaciones con invitados, figuras de la industria y referentes de la moda estadounidense. Las entrevistas realizadas antes y después de la presentación pueden verse en todas las nuestras plataformas audiovisuales.
Más de Nacionales

Dictaron prisión preventiva al segundo detenido por el homicidio de Hugo Orozco en San Luis
Secuestraron en Valle viejo un automóvil Audi A4 requerido por la Justicia de Córdoba y realizaron un allanamiento

Inscripciones abiertas para el Laboratorio de Tecnologías Inmersivas
