¿Qué les dijo Amiconi? Así fue el tenso cruce del árbitro con la CD de San Martín en el vestuario
La decisión de invalidar el 3-2 de Diellos provocó una fuerte reacción del plantel. Después del partido, el conflicto continuó y la dirigencia cuestionó a la terna arbitral.
Resumen para apurados
"Chau, ya están afuera". La frase quedó flotando en la zona baja del estadio 23 de Agosto cuando la terna arbitral se retiraba hacia el hotel después de una noche que había terminado mucho más allá del 2 a 2. Según le confiaron a LA GACETA los dirigentes de San Martín, esas fueron las palabras que Bruno Amiconi les respondió cuando le reclamaron por la jugada que podía haber cambiado el partido. Hacía apenas unos minutos, Diego Diellos había convertido el 3 a 2, pero Gonzalo Ferrari, segundo asistente, levantó la bandera por una supuesta posición adelantada de Bruno Cabrera. Las imágenes de televisión muestran que Cabrera llegó desde atrás y estaba habilitado por los cuatro defensores de Gimnasia de Jujuy. El gol fue anulado, el empate quedó sellado y la bronca se trasladó rápidamente del campo de juego hacia los vestuarios.
San Martín había tenido el partido en sus manos. Con dos goles de Mauro Verón, se había puesto 2 a 0 y parecía encaminar una victoria que necesitaba. Gimnasia reaccionó, descontó, encontró el empate y llevó el partido hasta un final abierto. Entonces apareció la jugada que podía devolverle la ventaja al "Santo". La pelota avanzó hacia Cabrera, que llegó desde atrás, recibió habilitado y continuó la acción hasta encontrar a Diellos. El delantero definió y convirtió. Mientras los futbolistas comenzaban a festejar, Ferrari levantó la bandera. Amiconi siguió la indicación y el gol quedó anulado.
La decisión provocó los primeros reclamos fuertes. Los jugadores de San Martín fueron inmediatamente hacia los árbitros y, cuando terminó el partido, el intercambio se transformó en un tumulto. Amiconi levantó la mano y comenzó a mostrar tarjetas rojas. Durante esos minutos hubo confusión sobre quiénes habían sido expulsados. Alejandro Orfila, después, aseguró que tenía entendido que las tarjetas habían sido para integrantes del cuerpo auxiliar. Sin embargo, la información posterior ubicaría entre los expulsados a Nicolás Castro, Matías Ignacio García y Álvaro Veliez, todos por las protestas posteriores al encuentro, aunque aún resta la confirmación oficial.
Orfila permaneció en el campo de juego visiblemente enojado. Las imágenes de televisión lo mostraron a los gritos, intentando contener la bronca mientras los futbolistas seguían reclamando. El entrenador había terminado de ver cómo se escapaba un partido que San Martín ganaba 2 a 0 y, cuando parecía que podía recuperar la ventaja en el último tramo, una bandera levantada desde la línea de cal había cambiado nuevamente el escenario. La discusión no terminó allí. Con los jugadores camino a los vestuarios, el enojo se trasladó a la zona baja del estadio, donde la terna arbitral debía dirigirse antes de abandonar el escenario.
Allí se encontraron con dirigentes de San Martín que querían explicaciones. Gerónimo García Mirkin, Rafael Ponce de León, Bruno Rocchio, Silvio Andrada, Gonzalo Valdés y Nery Nieto, entre otros, fueron algunos de los dirigentes que reclamaron por la decisión. La discusión fue subiendo de tono, entre gritos, insultos y pedidos para que los árbitros explicaran por qué habían anulado el tercer gol.
Según relataron dirigentes del club a LA GACETA, Amiconi les respondió "Chau, ya están afuera". En ese mismo intercambio, siempre de acuerdo con el relato de los dirigentes, el árbitro también les advirtió que, si continuaban reclamando o gritando, comenzaría a sancionar a los jugadores. La situación obligó a la Policía a intervenir para separar a los protagonistas mientras la terna intentaba continuar su recorrido hacia el hotel.
Cuando finalmente los árbitros dejaron el estadio, la escena en el sector de San Martín era otra. Había caras largas, discusiones en voz alta y dirigentes tratando de reconstruir lo ocurrido. La pregunta se repetía: por qué había sido anulado el gol de Diellos si Cabrera había llegado desde atrás y las imágenes mostraban que estaba habilitado. La bronca se mezclaba con la impotencia por el resultado y con el recuerdo de otros episodios arbitrales que San Martín había atravesado durante la temporada. La delegación, mientras tanto, se preparaba para regresar a Tucumán con un empate que había quedado atravesado por esa última decisión.
El plantel tampoco ocultó su malestar en las redes sociales. Cabrera fue uno de los primeros en expresarse: publicó la repetición de la jugada y escribió "¿Esto es offside?", acompañado por tres caras de enojo, y luego preguntó: "¿Cuánto más?". La publicación fue compartida por Nahuel Gallardo y Alan Cisnero, mientras Lucas Arfaras eligió una sola palabra para definir su postura: "Vergüenza". También apareció el mensaje de Ponce de León, vicepresidente de San Martín, quien escribió en su cuenta de Instagram: "Absolutamente impresentable este sinvergüenza", en referencia a la decisión arbitral.
El reclamo no aparece aislado. Durante 2026 San Martín ya había cuestionado distintos fallos: el gol anulado a Diego Diellos frente a Gimnasia y Tiro por un supuesto offside; el tanto de Elías López ante Quilmes, aunque en ese caso las repeticiones mostraron que Arfaras estaba adelantado e intervenía en la acción; decisiones reclamadas frente a Rafaela y Temperley; la expulsión de Ezequiel Parnisari ante Deportivo Madryn; el arbitraje de Nahuel Viñas en el partido de vuelta contra Madryn por la discutible roja a Jorge Juárez; y el gol anulado a Álvaro Veliez frente a Chacarita. No todos los episodios tuvieron la misma naturaleza ni pueden ser considerados errores arbitrales, pero forman parte del historial que la dirigencia tiene sobre la mesa.
Por eso, lo ocurrido en Jujuy abrió nuevamente una conversación puertas adentro del club. Oscar Mirkin había dicho semanas atrás que no creía que existiera una persecución contra San Martín. Los dirigentes aseguran que, durante la temporada, mantuvieron diálogo con autoridades de AFA y que algunos integrantes de la comisión directiva viajaron a Buenos Aires para reunirse con dirigentes del fútbol argentino.
Ahora analizan si corresponde volver a pedir explicaciones, solicitar una reunión o buscar información sobre lo ocurrido con el gol que fue anulado en el 23 de Agosto. El episodio, además, aparece en un momento en el que el arbitraje argentino vuelve a estar bajo discusión pública después de distintos cruces y cuestionamientos recientes.
Ningún futbolista se detuvo ante los micrófonos después del partido. Todos eligieron subir al ómnibus que esperaba para emprender el regreso a Tucumán. El único que habló fue Orfila, que tuvo que contenerse varias veces para no responder desde la bronca. El entrenador asumió la responsabilidad por el momento del equipo, pero explicó que su enojo también estaba relacionado con una sensación que se repite: San Martín genera situaciones, se impone por momentos sobre sus rivales y, aun así, no consigue transformar esa superioridad en victorias. Sobre la jugada puntual fue claro. "El línea se equivocó. Le levantó el banderín cuando el futbolista nuestro no estaba en offside", dijo Orfila. "Yo sé que no hay mala intención. Lo tengo claro. Se equivocó, como yo también me equivoco", agregó.
El ómnibus partió hacia Tucumán con un vestuario en silencio, cabezas gachas y una bronca que había comenzado con una bandera levantada y terminó varios metros más allá del campo de juego, entre dirigentes, árbitros y policías. San Martín dejó Jujuy con el 2 a 2, después de haber estado 2 a 0 y de haber marcado un tercer gol que no subió al marcador. La discusión ahora continuará lejos del estadio: en el club deberán decidir si el episodio queda como otro reclamo de una temporada atravesada por decisiones arbitrales cuestionadas o si buscan explicaciones formales ante AFA por lo ocurrido en la noche del 23 de Agosto.
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