
Qué es la Ciudadanía por Inversión que quiere implementar el gobierno
El Gobierno fijó los montos para que extranjeros soliciten la ciudadanía argentina a cambio de una inversión. Las solicitudes se recibirán desde el cuarto trimestre de 2026.
El Gobierno anunció la puesta en marcha del programa de ciudadanía por inversión, que permite a extranjeros pedir la nacionalidad argentina a cambio de un aporte económico. La vía quedó habilitada en 2025 con reformas a la Ley de Ciudadanía, pero los requisitos se definieron durante la última edición de Argentina Week en París, realizada en octubre.
El solicitante principal tiene dos opciones:
Un aporte directo y no reembolsable de US$350.000 al Tesoro Nacional.
La suscripción de un título público por US$800.000, creado especialmente para el programa.
La ley exige una "inversión relevante" y no pide un tiempo mínimo de residencia en el país. Las solicitudes comenzarán a recibirse en el cuarto trimestre de 2026.
Aportar el dinero no implica obtener la nacionalidad de forma automática. Los postulantes deberán pasar controles sobre identidad, antecedentes penales, situación patrimonial y financiera, origen de los fondos e historial migratorio.
La evaluación estará a cargo de la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, con intervención de distintos organismos. Después, Migraciones emitirá la resolución final sobre cada caso.
Estados Unidos. Invertir no da acceso directo a la ciudadanía. El programa EB-5 exige un mínimo de US$800.000 si la inversión se hace en un área de empleo objetivo o en proyectos de infraestructura elegibles, y de US$1.050.000 en el resto de los casos. También requiere crear al menos 10 puestos de trabajo de tiempo completo. El inversor obtiene primero una Green Card condicional y, para llegar a la ciudadanía, debe seguir el proceso general de naturalización.
Portugal. El régimen de Autorización de Residencia para Inversión (ARI) otorga residencia, no ciudadanía inmediata. Contempla aportes desde €250.000 para producción artística o preservación del patrimonio cultural, y desde €500.000 para investigación, fondos de inversión no inmobiliarios o ciertos proyectos empresariales. La normativa vigente excluye la inversión inmobiliaria.
Turquía. Tiene el esquema más flexible: permite solicitar directamente la ciudadanía, por decisión presidencial. Las opciones incluyen comprar un inmueble de al menos US$400.000 y conservarlo tres años, o invertir US$500.000 en capital, depósitos bancarios, bonos públicos o determinados fondos. También se puede cumplir el requisito creando al menos 50 puestos de trabajo.
Entre los casos relevados, Argentina y Turquía vinculan la inversión con la posibilidad de solicitar directamente la ciudadanía. Estados Unidos y Portugal ofrecen primero una residencia y, si se cumplen las condiciones, permiten avanzar luego hacia la naturalización.
El oficialismo prevé avanzar con las solicitudes en el último trimestre del año. Los especialistas advierten que aún faltan conocer detalles operativos y regulatorios del programa.
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