
Preocupación en Catamarca por la derogación de la Ley del Libro
Libreros, editores y autores locales advirtieron que la medida no traerá beneficios a los lectores.
Libreros, editores y autores locales advirtieron que la medida no traerá beneficios a los lectores.
Autores catamarqueños. El sector afirma que la medida atentará contra la bibliodiversidad local.
El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado conducido por Federico Sturzenegger, prepara un paquete de reformas para tratar en el Congreso. Entre ellas, aparece la derogación de la Ley 25.542 de Protección a la Actividad Librera. Esta normativa, vigente desde el año 2001, establece el sistema de precio único de venta al público, lo que obliga a que un mismo libro cueste exactamente lo mismo en cualquier punto del país, ya sea en una gran cadena o en una librería independiente.
También te puede interesar: Ajustada victoria de "Próximo Paso" en la interna del PRO
La iniciativa encendió las alarmas en el ámbito cultural de Catamarca. Desde el sector señalaron que, lejos de beneficiar a los lectores, la medida parece orientada a favorecer a las grandes cadenas y a plataformas de venta digital como Mercado Libre. "Es un ataque a la cultura argentina, que se ha caracterizado siempre por llevar adelante una actividad literaria pluridiversa y única en el mundo", advirtió Víctor Aybar, editor de El Guadal.
Desde el oficialismo argumentan que la eliminación de esta regulación permitiría acceder a valores "más competitivos". Sin embargo, la respuesta del ecosistema del libro -compuesto por editores, libreros, autores y distribuidores- señala una profunda preocupación. Desde el sector advierten que los precios se reducirán únicamente durante los primeros meses, para dar paso luego a aumentos desmedidos y a la consolidación de un oligopolio.
En este panorama, experiencias internacionales en países que llevaron adelante procesos de desregulación similares muestran que el esquema deriva en la práctica del dumping. Esto significa que las grandes cadenas y plataformas digitales pueden permitirse vender títulos a pérdida durante un tiempo para ahogar a las librerías pequeñas. Una vez que la competencia quebró, fijan los precios a su antojo.
También te puede interesar: Monguillot rechazó el proyecto de liberar la venta de tierras
El resultado no solo implica un encarecimiento a mediano plazo, sino la pérdida de la "bibliodiversidad", es decir, la pluralidad de voces y géneros en las estanterías. En un escenario sin regulación, el mercado se ve obligado a ofrecer únicamente lo que garantiza ventas masivas: best-sellers internacionales, autoayuda o escritores ultraconsolidados.
La abogada y reconocida escritora catamarqueña Rosario Andrada analizó la medida desde una perspectiva jurídica y cultural, advirtiendo sobre el impacto directo en las identidades provinciales: "La derogación de esta ley aniquilaría la esencia de un federalismo asentado en la identidad regional, privilegiando así a grandes grupos económicos en desmedro de la cultura nacional".


Asimismo, la escritora remarcó la conexión entre este proyecto y el marco normativo general que protege a la industria: "Dentro de la legislación que protege al libro y su edición está sin duda la Ley de Fomento del Libro y la Lectura (N° 25.446) -y otras-, que posiblemente sea objeto de alguna modificación por su correlato con la Ley de Defensa de la Actividad Librera. Esta normativa establece una política estatal integral para proteger y estimular la creación literaria, la industria gráfica y el acceso democrático a los textos".
También te puede interesar: Docentes "autoconvocados" llaman a un paro de 72 horas
Por su parte, Aybar coincidió en el diagnóstico sobre los riesgos de esta iniciativa y apuntó directo al trasfondo comercial: "Como está visto desde que empezó este Gobierno, la desregulación nunca fue buena. Primero porque afecta a los más débiles y esconde los intereses de los más fuertes. La desregulación está escondiendo la mano oscura de corporaciones como Mercado Libre, que buscan entrometerse en un mercado que hasta ahora no han podido debilitar".
Desde la perspectiva de las librerías independientes, Naím Garnica, docente y propietario de La Singularidad del Libro, explicó cómo funciona la fijación de precios en el rubro y por qué el planteo del Gobierno significa una contradicción ideológica.
"El precio nos lo indica el propio mercado; nosotros como librería no le damos ningún valor agregado a ese precio. Son las propias editoriales las que deciden poner el precio de sus libros y el resto del mercado debe respetarlo. Por ende, la desregulación es una contradicción dentro de la propia lógica del Gobierno", sostuvo Garnica.
También te puede interesar: Brasil convocó al embajador argentino tras las declaraciones de Milei contra Lula
El librero señaló que contar con un precio unificado es la única herramienta que le permite a un comercio pequeño, alejado de los grandes centros urbanos, competir en igualdad de condiciones frente a los colosos comerciales. Por otro lado, remarcó que lo que diferencia a los comercios de barrio es la atención especializada y el conocimiento de las obras, no los descuentos salvajes.
Además, enfatizó que se busca modificar una norma que ningún actor del rubro cuestionaba: "Ningún integrante de la cadena de valor del libro ha denunciado ni manifestado la necesidad de modificar esta ley. Ni siquiera las grandes cadenas tradicionales ni los gigantes editoriales internacionales. Llama mucho la atención esta insistencia".
Asimismo, el librero señaló que la bibliodiversidad ha sido fundamental para que escritores de provincia -como es el caso de Selva Almada o Mariano Quirós- encuentren un nicho en el mercado y luego den el salto a editoriales masivas. "A los autores catamarqueños ya les cuesta mucho saltar ese cerco, y romper este esquema complicaría doblemente su posibilidad de hacerse conocidos", concluyó.
Más de Política
Milei hizo anuncios para 2028, con lo que da por descontada su reelección
"La minería y la energía financiarán el fin de las retenciones"
Se agrava la pérdida de empleo registrado en todo el país y crece la morosidad
