
Por qué el partido contra Gimnasia y Tiro es una final anticipada y qué errores no puede repetir San Martín
El equipo de Orfila llega con 13 empates y cinco puntos que se le escaparon en las últimas dos fechas. Enfrente estará un rival ordenado, que recibe poco y sabe esperar.
Resumen para apurados
"No alcanza para nada, porque tenemos que ganar". La frase de Alejandro Orfila en Jujuy funciona hoy como diagnóstico y como mandato. San Martín recibirá este domingo desde las 18.30 a Gimnasia y Tiro de Salta en La Ciudadela con una consigna que ya no admite matices: está obligado a sumar de a tres. A esta altura, un empate se parece demasiado a una derrota.
Los números explican la urgencia. El "Santo" es 11° en la zona B con 40 puntos, a cuatro de Deportivo Maipú, el último que hoy entra al Reducido. Quedan cinco fechas y enfrente estará un rival directo que suma 48 unidades. Ganar significaría acercarse a uno de los de arriba. Cualquier otro resultado lo obligaría a depender de terceros.
El problema de este equipo no es la falta de ideas, sino lo que deja en el camino. Con 13 igualdades, es el segundo que más empató en la zona, detrás de Patronato. En La Ciudadela, donde debería hacerse fuerte, igualó ocho de 15 partidos. El dato más doloroso está en las dos últimas fechas: en Rafaela estuvo dos veces arriba y perdió 4 a 2; en Jujuy ganaba 2 a 0 y terminó 2 a 2. Con esos cinco puntos que tuvo en la mano, hoy estaría dentro del Reducido.
La semana estuvo dominada por el gol anulado a Diego Diellos, el cruce con Bruno Amiconi en el túnel y la presentación que la dirigencia analiza llevar a la AFA. La bronca tiene fundamento: las imágenes muestran a Bruno Cabrera habilitado, el propio árbitro admitió el error y el asistente que levantó la bandera ya fue parado. Ese reclamo, sin embargo, corre por su propio carril. Puertas adentro, el foco debe estar en otro lado. Orfila lo entendió antes que nadie. "Primero nos equivocamos nosotros", dijo el DT. La mejor respuesta a la injusticia sufrida en Jujuy llegará desde el rendimiento.
Gimnasia y Tiro llega en alza. Desde fines de julio sumó 20 de los últimos 30 puntos, recibe menos de un gol por partido y se siente cómodo cuando el adversario tiene la pelota. Lautaro Gordillo, autor de 13 goles, es su carta principal. En la primera rueda, en Salta, le ganó 1 A 0 al "Santo" con un error defensivo como sentencia.
Su déficit aparece cuando debe asumir la iniciativa: le cuesta generar juego y conectar el medio con su goleador.
Además, habrá bajas sensibles. Diellos y Matías Ignacio García cumplirán la primera de sus dos fechas de suspensión, mientras que Jorge Juárez completará la sanción por acumulación de amarillas.
El lateral derecho, con Víctor Salazar como única opción de oficio, vuelve a ser una preocupación.
Presionar los 90 minutos. El primer tiempo en Jujuy mostró el camino: presión alta, recuperación rápida y el equipo lejos de Darío Sand. El desafío es no resignar esa intensidad cuando el partido cambie de ritmo.
Administrar la ventaja con la pelota. En Rafaela y en Jujuy, el equipo retrocedió tras ponerse arriba. Frente a un rival al que le incomoda llevar la iniciativa, la posesión será la mejor forma de defenderse.
Dominar el juego aéreo. Los dos goles del "Lobo" llegaron por arriba y en Rafaela tres de los cuatro nacieron de pelotas detenidas. Marcar, anticipar y quedarse con la segunda jugada será determinante ante Gordillo.
Abrir la cancha. Con Alan Cisnero y Bruno Cabrera pegados a las bandas, el "Santo" puede obligar a los laterales del conjunto salteño a defender hacia atrás y liberar espacios para Mauro Verón.
Golpear primero. Convertir antes obligaría al "Albo" a exponerse, justo en el terreno donde se siente menos cómodo.
Mantener la cabeza fría. Sin protestas ni tarjetas innecesarias: el partido se juega en la cancha, no en los escritorios.
Cuatro puntos, cinco fechas y una sola salida: transformar el buen juego en victorias.
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