
"Poner en el corazón de la Madre lo que cada uno trae"
El obispo recordó que fue en unidad con los peregrinos de Luján y en el día jubilar de San Francisco. Los veteranos de Malvinas de la provincia portaron la imagen de la Virgen hasta el altar mayor.
El caminar de los primeros peregrinos hacia la casa de Nuestra Señora del Rosario de Río Blanco y Paypaya ayer tuvo como marco una mañana nublada y agradable. Este año las bandas de sikuris que acompañaron desde la Catedral también lo hicieron en un tramo del ingreso al Santuario, previo al descenso hacia el campito.
Las familias y parroquias de San Salvador de Jujuy y de Palpalá fueron las invitadas para esta primera cita de fe, que lleva el lema diocesano "Todos somos Iglesia, todos somos misión". En la ruta hubo muchos niños acompañando a sus padres, así como adultos mayores llevando su propio ritmo y multitud de fotografías recordando con cariño a quienes ya fallecieron.
El obispo Daniel Fernández presidió la santa misa central y concelebraron los padres Germán Maccagno y Arkiano SVD de la parroquia San Cayetano de Palpalá. En las intenciones y la oración estuvo presente la próxima visita a la Argentina del Papa León XIV, el unirse a los peregrinos hacia el Santuario de Nuestra Señora de Luján y el día de San Francisco Asís al cumplirse 800 años de su muerte.
Con gran emoción los veteranos de Malvinas de Jujuy portaron en andas a la Santa Patrona hasta el altar, confirmando su fuerte vínculo con la Virgen.
Durante la homilía monseñor Fernández destacó la celebración de María como Madre de la Iglesia, y en la liturgia de la Palabra su acompañamiento a la comunidad cristiana naciente y su intercesión en el primer milagro de Jesús durante las Bodas de Caná.
"Desde el bautismo que nos invita a confiar, a recurrir a María, a ponernos bajo su cuidado, a experimentar una y otra vez más su protección de Madre. Por eso estamos acá, ella nos ha convocado, nos mueve a caminar, a peregrinar, a venir, a estar con ella", indicó el obispo.
Asimismo reflexionó que "queremos poner hoy en el corazón de la Madre todo lo que cada uno trae en su propio corazón. Venimos al Santuario muchas veces cargados, agobiados, con muchas cosas, con muchas cruces, con muchos dolores, nos encontramos con María, con su hijo Jesús. Nos vamos aliviados, fortalecidos y animados".
Se refirió especialmente a "poner en el corazón de la Virgen todos los sufrimientos, los dolores, sobre todo de las madres por sus hijos cuando no los ven bien, cuando los ven perdidos por las adicciones, por los vicios, cuando sienten con dolor que se alejan de Dios". Y agregó "queremos poner en el corazón de la Virgen a los enfermos, queremos pedir por el sufrimiento de tantos de ustedes que no tienen trabajo o que no les alcanza lo que tienen para vivir. Queremos poner en el corazón de la Virgen también el sufrimiento de todos aquellos que no encuentran esperanza en la vida, de los abuelos que no les alcanza la jubilación para tener sus remedios, su comida y una vida digna. Todo eso como una gran ofrenda".
El rector del Santuario, Germán Maccagno, al finalizar la Eucaristía agradeció a los servidores de María, a los veteranos de Malvinas, a la Municipalidad de Palpalá y explicó que con la colaboración de los fieles se construyeron 4 aulas de Catequesis, se impermeabilizó el techo del Santuario, adecuaron los baños y trabajaron en el sector para retiro espiritual.
Consultado sobre la presencia de los veteranos de Malvinas, Saúl Francisco Barroso resaltó que "todos los veteranos de Malvinas somos muy marianos, en los momentos muy difíciles nos aferrábamos a la Virgen, tal es así de que pocos saben que el operativo Rosario de la toma de Malvinas llevaba ese nombre por la Virgen María". "Primera vez que levantamos la Virgen, entonces fue un orgullo, una emoción total haber llevado a nuestra Madre", testimonió.
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