Pedro Saborido: "De política hablo, no hablo ni nombro al gobierno, no me interesa ni nombrarlo"
El reconocido guionista y productor llega a la 16° edición del evento en Santiago del Estero para presentar su nueva obra literaria y dictar un taller de creatividad. En un imperdible mano a mano, reflexionó sobre la ansiedad de las redes sociales, el avance de…
El reconocido guionista y productor llega a la 16° edición del evento en Santiago del Estero para presentar su nueva obra literaria y dictar un taller de creatividad. En un imperdible mano a mano, reflexionó sobre la ansiedad de las redes sociales, el avance de la extrema derecha y la evolución del humor político en la Argentina.
El escritor tuvo un mano a mano con El Liberal antes de su presentación (Foto El Liberal).
Por Marcelo Jozami
Pedro Saborido: "De política hablo, no hablo ni nombro al gobierno, no me interesa ni nombrarlo" Pedro Saborido: "De política hablo, no hablo ni nombro al gobierno, no me interesa ni nombrarlo"
El inconfundible estilo que entrelaza la risa con la profundidad conceptual aterriza en la 16° Feria del Libro de Santiago del Estero de la mano de Pedro Saborido. El escritor desembarca en la provincia para presentar oficialmente su flamante libro, Una historia de la felicidad, un compendio compuesto por una veintena de cuentos donde desfilan personajes desopilantes y escenarios fuera de serie.
En las páginas de esta nueva entrega, el histórico co-creador de Peter Capusotto y sus videos plantea un mundo tan bizarro como reflexivo: desde un parque de diversiones diseñado para la suspensión de la conciencia y una elocuente cajita feliz que no trae hamburguesa, hasta remeras de Evita, el Che Guevara y Ringo Starr debatiendo sobre el deseo. Todo fluye con el ritmo veloz y encantador que ya es una marca registrada en su narrativa.
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De acuerdo con el cronograma previsto, además de la charla introductoria de esta noche —que culminará con un bloque de intercambio con el público—, Saborido dictará mañana un taller práctico de escritura de dos horas y media. El objetivo de este espacio será demostrar que la creatividad funciona, en esencia, como un antídoto contra la resignación.
Mano a mano de EL LIBERAL con Pedro Saborido: la tiranía del entretenimiento y la política
Periodista: —Hay quienes dicen que la tiranía del entretenimiento imposibilita tener una felicidad o complica los estados de felicidad. ¿Qué reflexión tiene al respecto?
Pedro Saborido: —"Bueno, a veces me parece que huyendo del aburrimiento o buscando felicidad, uno a veces se empieza a meter y a estar entretenido todo el tiempo. Estar entretenidos no implica estar bien, porque vos te la podés pasar mirando unos noticieros tremendos o criticando o indignándote. Estar entretenido y estar feliz son dos cosas distintas. A veces el entretenimiento trae un poco de felicidad: la música, el baile, ver una película, una obra de arte, jugar con amigos, jugar con los hijos o ver un partido de fútbol también trae felicidad. Pero no todo entretenimiento causa placer; a veces lo que causa es indignación y aparece un goce en términos psicológicos de ir a ver algo que está mal. Si no, no estaríamos viendo todo el tiempo malas noticias y, sin embargo, miramos malas noticias y nos atraen las malas noticias".
—En su libro plantea esos estados de felicidad. ¿Aconseja o describe lo que pasa con el ser humano en esa búsqueda permanente de la felicidad?
—"No, lo que ocurre en el libro son cuentos sobre el tema de la felicidad y cómo se va desplegando en distintas maneras, desde la felicidad de la perra cuando llega a un integrante de la casa, la felicidad que uno le quiere transmitir a sus hijos, o el que trabaja para la felicidad del otro, porque existe un proletariado de la felicidad. Hay un montón de aspectos que tienen que ver con esa búsqueda de ese estadio que parece que fuera un mandato, que hay que ser feliz. El problema es que, quizás tratando de ser feliz, la pases mal, porque empieza a hacerte tanto problema que necesitas un logro. A veces la felicidad es una competencia con otro de a ver quién es feliz. Borges decía que la felicidad era una aspiración insensata porque era demasiada perfección en algo que ni siquiera sabemos cuánto puede durar; en cambio, siendo más prácticos, logrando cierta tranquilidad, cierto orden alrededor y cierta calma, es una cosa parecida a la felicidad también".
—¿Qué lo llevó a escribir el libro?
—"La idea de que la felicidad está dando vueltas y no está todo el tiempo, se escapa, aparece de a ratos. Le canta Palito Ortega, le escribe Borges, y entonces aparece esa idea de la felicidad que está dando vueltas entre nosotros todo el tiempo, como el amor. Pasa que el amor es algo que se da o se recibe y la felicidad es algo que queremos obtener y a veces le andamos exigiendo a los otros 'haceme feliz', y ya se convierte en un trabajo para los demás. Resulta que el cerebro no está todo el tiempo preparado para ser feliz, porque está más preparado para la supervivencia. La felicidad aparece de a ratos, no es un ejercicio; una vez que se establece un grado de felicidad y se convierte en una habitualidad, ya deja de ser felicidad. Parece que la felicidad tendría que ser esa cosa que también sea escasa, huidiza y quizás breve".
—Hay frases que muchas veces determinan y en la política hay una frase que dice que los tiempos más felices fueron los tiempos peronistas. ¿Es una frase hecha o es...?
—"No, es una frase para mucha gente, evidentemente no es absoluta. Es una frase para mucha gente que fue feliz durante el peronismo porque obtuvo un montón de cosas que antes no tenía, y va a decir, 'uy lo material sí', porque el dinero no hace la felicidad, pero la ausencia menos. Cuando vos tenés un montón de cuestiones de tu supervivencia aseguradas, la posibilidad de que aparezca la felicidad es más grande. La idea de la felicidad es que sucede porque podés suspender al mundo, en ese momento el resto no existe".
—Si de frases se trata, Perón solía decir que cuando hay ciertas disidencias dentro del peronismo no es que se están peleando, sino se están reproduciendo. ¿Cuánta aplicabilidad tiene a lo que pasa con el peronismo hoy?
—"Lo vamos a saber al final si se estaban peleando o se estaban reproduciendo, eso se ve al final. Hoy por hoy parece más una pelea, esperemos a los resultados. El resultado es lo que termina con el 'parece', ya deja de ser una suposición y aparece una realidad".
—¿Qué diría Micky Vainilla sobre Milei y los avances...?
—"No, no hablo de política".
—¿No habla de política?
—"No, de política hablo, no hablo ni nombro al gobierno, no me interesa ni nombrarlo".
—¿Cuál es su reflexión acerca del avance de la extrema derecha tanto en Argentina, en Latinoamérica como en Europa?
—"Supongo que debe tener que ver con ciertas falencias de los turnos democráticos, o socialdemócratas o progresistas, hay cosas que no las cumplen o demandas que no han cumplido. El avance se da porque hay un núcleo duro que siempre existe y de pronto gana voluntades que ayudan a inclinar la balanza. La decepción es una fuerza antigravitacional porque te provoca rechazo, entonces vas para el otro lado hasta la próxima decepción. Es casi como un movimiento newtoniano de acción y reacción. Además de cómo influye el clima o el ánimo, el afuera es tan demandante que a veces para ser feliz hay que tener la entereza y la astucia de poder parar al mundo y hacer una pausa".
El humor a través de las décadas y el impacto de las redes
—Usted fue guionista de Tato Bores, lo hizo para Mario Sánchez y luego llegó a Peter Capusotto, ¿cómo ha sido ese proceso en la evolución del humor político y qué reflexión tiene al respecto?
—"Yo en realidad empecé haciendo humor político porque Omar Quiroga y yo teníamos mucha vocación de ser periodistas y no lo logramos, entonces terminamos de guionistas. Después en determinado momento también nos saturó el humor político al estar todos los días siendo una especie de cínico profesional. De a poco nos fuimos yendo, él para el documental y yo para el lado del humor con 'Todo por 2 pesos' con otras formas más que tienen que ver con la época y con la sociedad, con la actualidad de todos los días. Así como Tato Bores fue y empezó a hacer guiones con Sebastián Ortega, yo fui más para el lado de un humor que tiene que ver con una característica costumbrista o sociológica".
—¿Cómo lo evoca a Tato Bores?
—"Bien, con algo de la elegancia de un tipo de su época, respondiendo siempre a esa necesidad que tenía el ciudadano de encontrar en él una especie de contención, terapia, catarsis, alguien que lo represente".
—¿El humor político sobrevive a los tiempos?
—"Sí, siempre va a haber humor político de distintas maneras. Hoy también se hace desde los memes, el Twitter, las redes, los chistes que por ahí se hacen en un programa periodístico".
—Volviendo al tema de la felicidad y las redes. ¿Cuánto contribuyen a los estados de felicidad las redes sociales que tanto predeterminan conductas y acciones del ser humano?
—"Para mí las redes son una herramienta, como cualquier cosa, no tienen moral. Esa cámara de fotos que tiene Daniel no es perjudicial ni dañina; ahora, ¿qué pasaría si Daniel estuviera todo el día obsesionado con la máquina y dejara de atender sus afectos? El tema es el momento donde perdemos el control sobre cualquier herramienta, sea una cámara, redes, un vaso de vino o un automóvil".
—¿Cuál es su mensaje para tener estos estados de felicidad o para las redes?
—"Es parar, a veces no se puede parar, pero parar un momento y tomar distancia emocional con lo que estás haciendo te puede llevar a tomar una decisión un poco más sensata. Hay una velocidad que hace perder la sensatez de tomar exactamente ver hasta dónde uno puede estar lastimándose o no teniendo en cuenta a una persona. En un momento donde las crisis económicas traen mucho miedo, querés tener 15 trabajos y te empezás a volver loco; a veces para ser feliz es tener la entereza de parar el mundo".
—La pregunta inevitable, ¿cómo ha concebido la charla de esta noche y el taller de mañana?
—"La charla de hoy es sobre el libro, vamos a hablar un rato y después lo voy a abrir a preguntas sobre el libro y sobre Peter Capusotto. Mañana es un taller directamente para escribir y hacer cosas que dura dos horas y media. Es una idea de mostrar cómo se trabaja el tema de la creatividad básicamente como generación de algo; la creatividad es lo contrario a la resignación, entonces a partir de ahí cada uno la usará para lo que quiera".
—Peter Capusotto y los personajes generados, ¿son sus alter ego?
—"No, no, son cosas que vemos por ahí. Después te sirven para escribir; escribir Violencia Rivas para mí y para Diego es algo lindo. Es como el rock, nosotros hacemos humor sobre el rock porque nos gusta el rock. Porque uno puede hacer humor con lo que quiere y con lo que no quiere".
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