
OpenAl, afirma que sus nuevos chips de IA pueden superar a los procesadores Nvidia
El chip de OpenAI eleva hasta 4,1 veces el rendimiento en inferencia. La firma desplegará su silicio en centros de datos este año.
Tras anunciar Jalapeño, el primer procesador de inferencia personalizado desarrollado por OpenAI, las pruebas iniciales del silicio y de su arquitectura asociada confirman un avance técnico sustancial al procesar mayores volúmenes de trabajo por unidad de energía y entregar respuestas con menor latencia, superando los compromisos operativos del hardware comercial previo.
Para los usuarios y desarrolladores, estas mejoras se traducen en tiempos de respuesta más ágiles, agentes autónomos más reactivos y un acceso más estable ante la creciente demanda computacional, alineándose con el objetivo institucional de volver la inteligencia general más accesible.
Los propios modelos de la organización aceleraron el diseño del componente, cuya compatibilidad técnica abarca arquitecturas internas y externas como GPT-OSS 120B, DeepSeek R1 y Kimi K2.5 1T. En estas tres plataformas, Jalapeñogeneró entre 1,5 y 1,9 veces más rendimiento por vatio en picos de procesamiento y redujo la latencia integral entre 1,7 y 3,6 veces, alcanzando mejoras de hasta 4,1 veces en flujos interactivos.
Estructuralmente, el desarrollo evidencia una ventaja de integración vertical completa, permitiendo a la firma diseñar modelos, software, procesadores, memoria y redes de interconexión bajo un ecosistema unificado que marca el inicio de una plataforma multigeneracional.
La evaluación técnica se realiza bajo una experiencia de usuario estandarizada, calculando el trabajo útil completado por unidad de potencia consumida mientras se satisfacen los umbrales de latencia exigidos por los flujos agénticos de múltiples pasos secuenciales.
Para calibrar su desempeño en entornos reales, el procesador fue sometido al banco de pruebas público InferenceX, desarrollado por la firma de análisis SemiAnalysis, donde superó a las principales alternativas del mercado en rendimiento energético combinado.
En la normalización de resultados por potencia de diseño, el silicio cuenta con una especificación térmica de 700 vatios, aunque su consumo medido sostenido se mantuvo en 550 vatios o menos en la totalidad de las cargas operativas evaluadas.
En el modelo Kimi K2.5 1T, el procesador alcanzó aproximadamente 1,5 veces más rendimiento por vatio y una latencia 3,4 veces menor, ampliándose esta ventaja competitiva en los modelos de frontera propietarios a medida que las cargas computacionales aumentan de escala.
Analíticamente, la arquitectura fue concebida para eliminar los cuellos de botella característicos de la inferencia, donde la fase inicial de procesamiento del prompt (prefill) satura el cómputo y la generación secuencial de texto (decode) depende del ancho de banda de memoria.
El diseño minimiza la transferencia de datos manteniendo localmente la memoria caché de claves y valores (KV cache), apoyado en una red de interconexión amplia que evita demoras en la comunicación interna entre núcleos y procesadores.
En el proceso de ingeniería, la inteligencia artificial intervino directamente en la creación del hardware, permitiendo al equipo técnico completar el ciclo desde el diseño conceptual hasta la fase final de fabricación (tapeout) en solo nueve meses.
Asimismo, la estructura fue optimizada como un objetivo de programación predecible tanto para ingenieros humanos como para agentes sintéticos, facilitando que los algoritmos coordinen la ejecución paralela en todo el sistema.
Mediante el uso de herramientas como Codex con GPT-Astra, el equipo adaptó tres modelos de pesos abiertos en dos meses, logrando que las implementaciones de bloques generadas por inteligencia artificial operaran entre 1,5 y 1,8 veces más rápido que el código optimizado por expertos humanos.
Esta eficiencia energética permite expandir la capacidad operativa y reducir los costes de servicio, fortaleciendo el apalancamiento operativo del negocio al permitir que los ingresos crezcan a un ritmo superior al gasto de infraestructura.
La tecnología habilita modos de inferencia ultrarrápida con eficiencias energéticas antes reservadas al procesamiento por lotes, ampliando la escalabilidad del ecosistema de software.
En el plano operativo, el despliegue formal de Jalapeño en los centros de datos de la compañía comenzará antes de finalizar el año, mientras la segunda generación se encuentra en fase avanzada y la tercera versión inicia su diseño.
Para satisfacer la demanda global de capacidad, la corporación continuará adquiriendo y desplegando procesadores de Nvidia (NVDA) y otros socios estratégicos para cargas de entrenamiento e inferencia.
Las pruebas actuales confirman que el diseño integral de hardware y software potencia la disponibilidad de modelos agénticos más eficientes y accesibles para el mercado global.
Jalapeño es el primer procesador de inferencia personalizado de OpenAI, logrando entre 1,5 y 1,9 veces más rendimiento por vatio y reduciendo la latencia entre 1,7 y 3,6 veces en modelos como DeepSeek y Kimi. Por consiguiente, el componente opera con un consumo sostenido de 550 vatios o menos, manteniéndose muy por debajo de su límite térmico de 700 vatios.
El equipo técnico completó el ciclo desde el diseño conceptual hasta la fabricación final en solo nueve meses utilizando las propias herramientas de inteligencia artificial de la organización. Asimismo, la arquitectura minimiza los cuellos de botella de transferencia al retener localmente la memoria caché de claves y valores para optimizar la ejecución paralela.
La instalación de Jalapeño en los centros de procesamiento de la firma comenzará antes de finalizar el año, mientras la segunda y tercera generación avanzan en su desarrollo. En consecuencia, la corporación continuará adquiriendo y desplegando procesadores de Nvidia de forma simultánea para satisfacer la masiva demanda global de capacidad computacional.
Más de Tecnología

Talleres de ciencia y tecnología para niñas de 10 a 12 años: la Facet será sede de la Jornada Ada Lovelace

OpenAl, afirma que sus nuevos chips de IA pueden superar a los procesadores Nvidia

Wall Street: Preapertura con tecnología, software y telecomunicaciones bajo presión
