
Neozelandés De Vries, ilusionado de volver a "su" Vancouver en choque mundialista con Egipto
En una carrera que le ha llevado desde los momentos más bajos -cuando varios equipos lo descartaron- hasta el Mundial, el defensa neozelandés Francis
En una carrera que le ha llevado desde los momentos más bajos -cuando varios equipos lo descartaron- hasta el Mundial, el defensa neozelandés Francis de Vries está aprovechando su influencia para concienciar a los demás sobre la precariedad de la vida de un futbolista profesional.
Vancouver es una de las muchas paradas en la carrera de De Vries, pero esta vez no jugará con los Whitecaps como lo hizo en 2017, sino que vestirá la camiseta de Nueva Zelanda frente a Egipto, con la esperanza de ayudar a su selección a clasificarse por primera vez para la fase eliminatoria de un Mundial.
"Es genial; no es habitual en el fútbol tener la oportunidad de volver al lugar donde empezaste. Algunas personas tienen la suerte de contar con esa oportunidad, y ahora me ha tocado a mí, así que espero que sea un recuerdo positivo y duradero", declaró el sábado a Reuters el jugador de 31 años.
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De Vries, que ya era un jugador prometedor en el Canterbury United, se trasladó a Suiza para fichar por el Basilea, pero pronto se dio cuenta de que le quedaba mucho trabajo por delante si quería triunfar como profesional. Jugó al fútbol universitario en Estados Unidos durante cuatro años antes de ser seleccionado por los Vancouver Whitecaps en 2017.
A pesar de los progresos realizados, vivió otra decepción. "Que te digan al final de la temporada: 'Gracias, pero no te renovamos el contrato', es bastante duro de aceptar cuando sientes que llevas más de 10 años entrenando para ello, pero así es el fútbol: no hay garantías", explicó De Vries.
Regresó a casa y volvió a fichar por el Canterbury United antes de marcharse a Suecia en 2018, donde fue subiendo de categoría en las filas del IFK Varnamo, equipo que logró dos ascensos consecutivos que lo llevaron a la Allsvenskan, la máxima división.
Sin embargo, justo cuando parecía que su carrera estaba a punto de despegar en Escandinavia, sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior que puso fin a su etapa en el club, por lo que volvió a casa una vez más para recuperarse.
La situación en el fútbol de élite de Nueva Zelanda había mejorado, y De Vries juega ahora en el Auckland FC, de la máxima categoría, y ayuda en el aspecto mental del juego, creando una serie de videos en YouTube junto con la Federación Neozelandesa de Fútbol sobre las lecciones aprendidas a lo largo de su trayectoria.
"Los videos son simplemente una visión sincera de lo que se pasa por la cabeza de alguien cuando está recorriendo el camino hacia el Mundial", explicó De Vries en el lujoso vestíbulo del hotel del centro de la ciudad, que sirve de base al equipo para sus dos últimos partidos del Grupo G contra Egipto y Bélgica.
"Se habla mucho de los contratiempos y de cuando las cosas no salen como uno quiere, de cómo afrontarlos, de cómo superar la inseguridad, de cómo mantener la motivación cuando las cosas se ponen difíciles y de cómo ser un buen compañero, así que creo que es algo interesante que la gente pueda ver".
Con información de Reuters
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