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“La Tierra era como una candelilla de cera”
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"La Tierra era como una candelilla de cera"

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Eraclio (colaborador)
lunes, 12 de octubre de 2026 · 09:00 a. m. hs · 5 min
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El encuentro de Culturas: entre navegantes que representaban a la Corona de España a fines del siglo XV, año 1492 y habitantes tainos de una isleta de los Lucayos, de indios Guanahani, cultura canoera y de escasos recursos, en el archipiélago antillano.

Este encuentro lo causó un "Don Colón" al mando de tres navíos llegados de España, tras el grito de Rodrigo de Triana, grumete que cantó: "tierraaaaa!... tierraaaaa...tierraaaaa!" y al que el almirante prometió un jubón de seda. Los Reyes Católicos, prometieron por su parte, que a la primera persona que avistara tierra le darían 10.000 maravedís, de juro (pensión anual perpetua), y eso nunca sucedió. Así comenzó esta historia, un 12 de octubre de 1492.

En el "Diario de viaje" se dice: "...Vieron los de la carabela Pinta una caña y un palo, y tomaron otro palillo labrado a lo que parecía con hierro... Los de la Niña también vieron otras señales y un palillo cargado de escaramojos. Con estas señales respiraron y alegráronse todos... ". Dice luego: "...porque la carabela Pinta era más velera e iba delante del almirante, halló tierra e hizo las señas que se había mandado. ... pero él antes vido y era como una candelilla de cera. Esta tierra vido primero un marinero que se decía Rodrigo de Triana... A las dos horas después de media noche apareció la tierra, de la cual estarían a dos leguas... Luego vieron gentes desnudas y el almirante salió a tierra en la barca armada y Martín Alonso Pinzón y Vicente Anés, su hermano, que era capitán de la Niña. ...Puestos en tierra vieron árboles muy verdes y aguas muchas y frutas de diversas maneras".

También estaba presente Rodrigo Escobedo, escribano de toda la armada y Colón dijo que diesen por fe y testimonio que tomaba ante todos posesión de dicha isla por el Rey y por la Reina sus señores, haciendo las protestaciones que se requerían y todo por escrito. "Luego se ayuntó allí mucha gente de la isla...".

Expresó: "El Almirante, en su libro de su primera navegación y descubrimientos de estas Indias. Yo (dice él), porque nos tuviesen mucha amistad, porque conocí que era gente que mejor se libraría y convertiría a nuestra Santa Fe con amor que no por fuerza, les di a algunos de ellos unos bonetes colorados y unas cuentas de vidrio que se ponían al pescuezo, y otras cosas muchas de poco valor. ... Mas me pareció que era gente muy pobre de todo. Ellos andan todos desnudos como su madre los parió, y también las mujeres, aunque no vide más de una farta moza. Lo que yo vide ... eran todos mancebos de nomás de treinta años, muy bien hechos, de fermosos cuerpos y muy buenas caras...".

Colón llegó en sus primeros viajes a la parte insular, puesto que no tenía la menor idea de la tierra que tomó para España y tampoco de sus culturas.

Por un conocimiento antiguo de la época de Claudio Ptolomeo (100 a 170 dc), era alejandrino de ascendencia griega, autor de varios tratados, uno de ellos el Almagestos, nombre que se origina en el árabe y griego.

Colón arrastró los errores de cálculo de sus estudios. Subestimó el tamaño total de la circunferencia de la Tierra y exageró la extensión de Asia hacia el este. Estos errores lo llevaron a creer que se podía llegar rápidamente a las Indias orientales a donde supuso que había llegado navegando hacia el oeste a través del océano Atlántico. También se sabe que al final de su cuarto viaje llegó a tierra firme, pero nunca supo que había descubierto una nueva tierra llamada, injustamente América, por un cartógrafo, más que navegante, de nombre Américo Vespucio. No le pagó a Triana por su grito de tierra, dicen que se quedó con ese premio, pero tampoco cobró el diezmo firmado en las Capitulaciones, que lo hubiese convertido en el hombre más rico del mundo.

Para conocer la tierra que desconocía Colón, nada mejor que la pluma de un gran poeta, Domingo Zerpa y su "Tajo", poema escrito en original para la Revista Taller de Capricornio Nº3: "Esta América nuestra, la del maíz y el cóndor, / el tomate y la alpaca/ la que tiene los ojos a la Altura de Méjico / y los pies en la Antártida, / la del tórax de atleta/ y el tajo en la garganta, / hechura de los yanquis-/ahí nomás, entre Colombia y Nicaragua. // Esta América nuestra, la de los taquiraris y las cumbias, / la del tango y la samba;/ la de Julián Aguirre y Villa Lobos, / -como quien dice: selva, como quien dice: pampa-/ hermanos de sor Juana, / la de Guayasamín por el Pacífico/ y la de Portinari, por donde sale el sol cada mañana. //Esta América nuestra, profunda como el huayno, / dulce como la caña;/ la de Eustasio Rivera y su 'Vorágine', / la de los dos Arguedas, la de Icaza, / la de Ciro Alegría y Rómulo Gallegos/ -praderas encendidas, punas altas-/ Esta América nuestra, la del gran Amazonas, / la de las cataratas/ con su vellón de espumas, río abajo, / en busca de calandrias. // Esta América nuestra, la del lago en el cielo: Titicaca; / la del cielo entre nubes/ Cotopaxi, Aconcagua, / la de los ventisqueros patagónicos/ y la del gran misterio de las islas de Pascua, / la de Pablo Neruda, la de Rubén Darío/ y su apóstrofe a Roosevelt en lengua castellana. // Esta América nuestra, toda unida, / sinceramente pura, sin metáforas, / como en los tiempos de antes.../", Moctezuma, Atahualpa.

Deseo cerrar esta Histoletras con un poema de mi autoría, publicado casi un año antes de los 500 de celebración de la empresa colombina en Capri Nº 6: La hora de Cipango: "Quinientos años de fuego/ celebrará España. // Quinientos años del dorado/ que se extiende/ desde el río Bravo/ hasta la Antártida/ asombrado del horror/ que mancilló su cuerpo/ que violentó su alma. // Quinientos años/ tanta maleficencia encierras/ que se podría tejer/ un abrigo/ de oro y plata/de soberbia y miseria/ de sangre y miedo/ y cubrir/ todo el cuerpo/ de esta desvencijada tierra. // Quinientos años/ que las llamas no consuman /los nombres/ que ornamentaron/ el filo de las lanzas/ la pólvora de los arcabuces/ que las llamas no consuman/ los nombres/ grabados/ en las piedras... en las cruces".

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#provinciales#2026#tierra#era#como#una#candelilla#cera#jujuy
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