
La burbuja de la inteligencia artificial estallará y hundirá el S&P 500 a 5.000 puntos el próximo año advierte el banco de inversión británico Panmure Liberum
La inteligencia artificial amenaza con hundir el mercado a 5.000 puntos. La alerta de Panmure Liberum exige revisar carteras de riesgo.
El estallido de la burbuja de la inteligencia artificial podría hundir las cotizaciones un 35%. Aunque el índice S&P 500 cotiza a solo un 1% de sus máximos históricos y Nvidia (NVDA) busca nuevos récords, varios analistas anticipan una capitulación bursátil inminente.
Joachim Klement, analista de análisis del banco de inversión británico Panmure Liberum, junto a su colega Francisca Reis, proyecta que el retroceso tecnológicoarrastrará el índice hacia los 5.000 puntos a finales del próximo año, desmarcándose del optimismo generalizado de Wall Street.
Al reconocer la resistencia del mercado, Klement admitió:
"Los mercados de acciones han sido notablemente resistentes a pesar de los crecientes obstáculos. Primero fue la inflación persistente, luego los rendimientos de la deuda soberana tocaron máximos y finalmente los bancos centrales han comenzado a subir las tasas de interés"
Hasta ahora, la renta variable ha encontrado respaldo en sólidos resultados corporativos y datos macroeconómicos positivos, especialmente en los índices de gestores de compras. Sin embargo, estas métricas favorables enmascaran la fragilidad financiera del sector, que depende críticamente de sostener un ritmo de inversión desmesurado sin retornos inmediatos.
Klement advirtió ante la prensa económica sobre el examen inminente:
"La próxima temporada de resultados del tercer trimestre y las previsiones anuales para 2027 en enero proporcionarán un baño de realidad decisivo"
A su juicio, la bolsa se encuentra atrapada en un dilema irresoluble sobre el gasto corporativo.
Si los gigantes tecnológicos aumentan sus partidas de inversión, los inversores castigarán sus balances por sobrecostes; pero si las recortan, desatarán el pánico. Goldman Sachs (GS) calcula que el desembolso alcanzará 1,2 billones de dólares en 2027, amenazando la confianza en los fabricantes de microprocesadores si no se alcanzan esas metas.
Ante este callejón sin salida, el experto pronosticó:
"Creo que toda la burbuja estallará en 2027 o 2028"
Añadió que alzas adicionales de tasas de interés por parte de la Reserva Federal y el Banco de Inglaterraprovocarán un abrupto final del mercado alcista antes de lo esperado.
Para mitigar las pérdidas, el analista aconseja rotar hacia sectores defensivos tradicionales como alimentación, farmacéuticas, tabaco e infraestructuras europeas en Reino Unido y Alemania. Para quienes busquen máxima protección patrimonial ante la implosión algorítmica, Klementrecomendó dos posturas básicas:
"efectivo y posición fetal"
En la actualidad, los contratos de futuros cotizan a la baja mientras el oro ronda los 4.190 dólares por onza. En el terreno corporativo, Schneider Electric adquirió la firma de software PTC por 23.000 millones de dólares, mientras el dólar tocó máximos de 17 meses frente al euro.
Aunque el fondo de servicios públicos XLU corrigió un 16% desde julio, registró un volumen inusual de más de 400.000 contratos de compra. La firma SpotGamma concluyó:
"Cuando un sector aparentemente agotado atrae esa actividad en opciones alcistas, puede que valga la pena prestar atención"
Anticipando rotaciones defensivas.
El banco de inversión Panmure Liberum proyecta un desplome bursátil del 35% que arrastrará al S&P 500 hacia los 5.000 puntos para finales del próximo año, debido a que anticipa el estallido inevitable de la burbuja tecnológica. Por consiguiente, esta corrección severa pondrá fin a la resistencia del parqué, ya que las subidas de tipos de los bancos centrales y los rendimientos soberanos elevados terminarán por asfixiar las valoraciones de Wall Street.
Los gigantes de la computación están atrapados en un dilema irresoluble de gasto, puesto que elevar sus inversiones hacia los 1,2 billones de dólares proyectados para 2027 castigará sus balances por sobrecostes sin ingresos inmediatos. Asimismo, recortar estas partidas presupuestarias desataría el pánico sobre los fabricantes de semiconductores, por lo que la próxima temporada de balances corporativos proporcionará un baño de realidad decisivo al mercado.
La entidad aconseja rotar el capital hacia sectores defensivos tradicionales como alimentación, farmacéuticas, tabaco e infraestructuras europeas, además de preservar liquidez en efectivo para blindar las carteras. En consecuencia, el volumen inusual de más de 400.000 contratos de compra sobre el fondo de servicios públicos XLU confirma de este modo que los inversores institucionales ya anticipan una rotación protectora de activos.

