
Ipri: el espacio terapéutico en donde los adolescentes se convierten en protagonistas
Profesionales encuentran una nueva forma de motivar y valorar los espacios de participación, expresión y aprendizaje, a través del juego y la convivencia entre pares.
Profesionales encuentran una nueva forma de motivar y valorar los espacios de participación, expresión y aprendizaje, a través del juego y la convivencia entre pares.
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Ipri: el espacio terapéutico en donde los adolescentes se convierten en protagonistas Ipri: el espacio terapéutico en donde los adolescentes se convierten en protagonistas
En el Instituto Provincial de Rehabilitación Integral (IPRI), la Psicopedagogía y la Fonoaudiología se encontraron nuevamente para generar un espacio de participación, expresión, aprendizaje y formación de conciencia junto a los adolescentes.
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Durante esta jornada, los Servicios de Psicopedagogía y Fonoaudiología llevaron adelante un enriquecedor Taller Psicopedagógico, coordinado por las Lic. Claudia Bravo, Rosario Chequer y la Lic. en Fonoaudiología Ana Yapur, junto a la practicante de Psicopedagogía de la Universidad Católica de Santiago del Estero, Fernanda Pereyra.
A través de juegos, propuestas artísticas, música, desafíos grupales y diferentes dinámicas lúdicas y coloridas, los adolescentes exploraron nuevas maneras de aprender, comunicarse, expresarse y relacionarse con los demás.
Así, se generaron espacios en los que se ejercitaron la atención, comunicación y comprensión; creatividad, imaginación y expresión; pensamiento flexible y resolución de situaciones; interacción, cooperación y construcción de vínculos; y reconocimiento y expresión de las emociones.
Convencidos de que los pacientes pueden aprender a través del juego, las creaciones y de animarse a participar, hubo desafíos que pusieron las ideas en movimiento: pensar rápido, buscar alternativas, recordar, imaginar y encontrar soluciones.
Palabras que encontraron su propio camino: conversar, escuchar, comprender, expresar opiniones y descubrir diferentes formas de comunicarse.
Creatividad sin límites: imaginar, crear, transformar consignas y convertir cada propuesta en algo propio y original.
"¡Misión cumplida, desafío superado! Cada actividad invitó a probar, equivocarse, volver a intentar y descubrir que siempre puede existir una nueva manera de resolver una situación", destacaron desde el equipo de profesionales que llevó adelante esta original iniciativa.
Y agregaron: "Jugar en equipo también es aprender: compartir ideas, respetar turnos, escuchar al otro, cooperar y descubrir todo lo que podemos construir cuando participamos juntos".
En el momento de practicar las "Emociones en juego", aprendieron a reconocer lo que sienten, a ponerlo en palabras, expresarlo de diferentes maneras y aprender también a escuchar las emociones de los demás.
"Porque detrás de cada juego hubo mucho más que diversión: hubo preguntas, decisiones, conversaciones, imaginación, desafíos y oportunidades para descubrir nuevas capacidades. Cada propuesta convirtió el encuentro en una pequeña aventura: pensar, crear, comunicarse, intentar, compartir y volver a empezar. Porque aprender no siempre significa estar sentado frente a un libro; muchas veces significa jugar, experimentar y descubrir", resaltaron.
El espacio terapéutico se transformó así en un escenario para que los adolescentes pudieran ser protagonistas, poner en acción sus habilidades, expresar sus ideas, fortalecer su autonomía y descubrir recursos propios.
Un compromiso que va más allá de todo
El equipo que acompaña a los adolescentes a pensar, comunicar, crear, expresarse, vincularse y descubrir todo lo que pueden hacer está conformado por el área de Psicopedagogía y Fonoaudiología.
Vale destacar que desde el IPRI, dependiente del Ministerio de Salud de Santiago del Estero, se fortalecieron espacios de Salud Pública integral, inclusiva y humanizada, donde el conocimiento profesional, la interdisciplinariedad y la creatividad se encontraron con la sensibilidad y el compromiso de acompañar a cada adolescente y a su familia.