
¿Está muerta la Ley CLARITY? Esto dicen los expertos
Articulosde interes Strategy frena las compras de Bitcoin y destina 139 millones de USD a recomprar sus acciones preferentes 16 de septiembre de 2026 623 El fracaso de la ley…
La Ley CLARITY recibió un duro golpe en el Senado de Estados Unidos, pero todavía no puede darse por muerta. JPMorgan cree que el proyecto que busca establecer un marco regulatorio para las criptomonedas aún podría volver aser discutida, aunque el margen de tiempo para conseguirlo se ha vuelto extremadamente reducido.
El Senado frenó el avance de la iniciativa tras una votación de procedimiento que terminó 49-50, muy lejos de los 60 votos necesarios. El resultado dejó en el aire una de las principales apuestas legislativas de la industria cripto en Estados Unidos.
Sin embargo, hubo un detalle que cambió el escenario. El senador republicano Thom Tillis modificó su voto a última hora y pasó a votar en contra, al mismo tiempo que presentó una moción para reconsiderar la decisión.
Para los analistas de JPMorgan, ese movimiento mantiene abierta la puerta para que los republicanos vuelvan a llevar la Ley CLARITY al Senado.
JPMorgan recordó que el proyecto continúa en el calendario del Senado y que el liderazgo podría intentar programar una nueva votación antes de que termine el actual Congreso.
No sería, además, la primera vez que una legislación relacionada con las criptomonedas sobrevive a un primer fracaso. Los analistas señalaron como precedente la Ley GENIUS, que también falló inicialmente una votación de procedimiento antes de terminar convirtiéndose en ley.
Pero el problema ahora es el calendario.
Según JPMorgan, queda un margen de aproximadamente dos semanas y media de trabajo en el Senado antes de las elecciones de medio mandato. Después podría existir otra oportunidad durante la denominada sesión lame-duck, el período posterior a las elecciones en el que los legisladores todavía pueden avanzar determinadas iniciativas antes del cierre del Congreso.
El escenario, por tanto, sigue abierto, pero cada vez hay menos espacio para nuevas negociaciones.
Los analistas también advirtieron que algunos de los principales impulsores de la Ley CLARITY podrían haber quedado frustrados por el desarrollo de las conversaciones. Eso podría reducir su disposición a seguir negociando modificaciones o a presionar para conseguir más tiempo en el Senado.
Mientras tanto, el fracaso de la votación ya está provocando un cambio de foco dentro del mercado.
La atención comienza a desplazarse hacia la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC), dos organismos que podrían avanzar con nuevas reglas para el sector utilizando las competencias que ya tienen.
El presidente de la SEC, Paul Atkins, afirmó que el organismo actuará «con o sin legislación» dentro de sus competencias para aportar mayor claridad al mercado. El presidente de la CFTC, Michael Selig, también señaló que la agencia está preparada para avanzar con sus propias normas.
Para JPMorgan, esas medidas podrían ayudar a reducir parte de la incertidumbre y favorecer nuevas entradas de capital hacia el sector cripto.
Pero existe una diferencia importante frente a una ley aprobada por el Congreso.
Las reglas de los organismos reguladores pueden modificarse o incluso eliminarse cuando cambia una administración. Además, pueden quedar expuestas a impugnaciones judiciales. Una ley federal, en cambio, requiere otra decisión del Congreso para ser derogada.
«Si bien la elaboración de normas por parte de los reguladores puede establecer ciertas salvaguardas para tranquilizar al ecosistema cripto e infundir algo de confianza para respaldar las entradas de capital, reconocemos que las normas de las agencias son menos duraderas que los actos legislativos«, señalaron los analistas de JPMorgan.
La industria cripto queda así ante un escenario inesperado. La Ley CLARITY no ha desaparecido completamente, pero el camino legislativo se ha complicado justo cuando el calendario empieza a jugar en contra.
Lo cierto es que a casi 24 horas de la noticia, las principales criptomonedas no se han derrumado, sino que se mantuvieron estables y, algunas, incluso han aumentado moderadamente.
Bitcoin, por ejemplo, subió un 0,2% a 76.550 USD, mientras que Ethereum trepó un 0,5% a 2.460 USD.