
Enseñame Tucumán: de 1979 a la era digital, una propuesta que renació
En un contexto atravesado por la IA y los cambios en la enseñanza, LA GACETA rescató una semilla para incentivar la curiosidad.
En 1979, LA GACETA puso en marcha un certamen escolar que terminó marcando a toda una generación de estudiantes tucumanos. Más de cuatro décadas después, esa premisa renace bajo el nombre de "Enseñame Tucumán", conectando aquel hito histórico con los desafíos de la educación actual.
Roberto Delgado, secretario de Redacción de LA GACETA, siente que aquella primera experiencia trazó una huella imborrable. "Ese concurso dejó una especie de mojón en la cultura tucumana", rememora al recordar una convocatoria que buscaba estimular el conocimiento de la historia y la cultura local, y cuya respuesta estudiantil fue, en sus palabras, "fenomenal".
El puente entre ambas épocas no se limita al nombre ni al formato. En la edición del año pasado, también realizada junto con el Ministerio de Educación, el certamen contó con la presencia de quien resultó ganador en 1979. Su testimonio permitió dimensionar lo que significó aquella vivencia para los jóvenes de entonces y ponerla en diálogo directo con las emociones de las nuevas generaciones.
"Estas iniciativas invitan a aprender, a desafiarse a uno mismo y a descubrir el lugar donde se vive. Conocer la propia historia ayuda, en definitiva, a conocerse a uno mismo", señala Delgado.
El rescate de este proyecto coincide, además, con un cambio de época para las aulas. El periodista advierte que la enseñanza atraviesa un momento crucial, atravesado por la irrupción de nuevas herramientas como la inteligencia artificial, que obligan a replantear métodos y a preguntarse cómo se aprenderá en los próximos años. En ese escenario, sostiene que los medios de comunicación tienen un rol activo e impostergable: "Deben involucrarse y debatir sobre estos temas, porque nos interpela a todos como sociedad".
Pero el valor de la propuesta trasciende la evaluación académica. No se trata sólo de medir contenidos, sino de despertar curiosidad. La historia cobra sentido cuando deja de ser una lista de fechas para convertirse en una respuesta sobre la propia identidad.
Para Delgado, allí radica el verdadero motor del concurso: "La competencia sana que se genera y las ganas de aprender de los chicos funcionan como un estímulo para los adultos. Nos incita a seguir aprendiendo a nosotros también".
La segunda edición del certamen organizado por LA GACETA y el Ministerio de Educación creció con fuerza. La edición 2026 alcanzó a 312 escuelas y 4.584 estudiantes, organizados en 2.292 parejas. A medida que avanzaron las etapas, los equipos fueron abriéndose paso hasta llegar a este filtro que definirá quiénes accederán a las instancias finales.
Para Julieta Teitelbaum, coordinadora del equipo curricular de la Dirección de Educación Secundaria, la expansión del certamen fue la nota distintiva del año: "Este año se duplicó la apuesta. Tuvimos casi 5.000 estudiantes inscriptos y 312 escuelas participantes", señaló. Sólo en la fase que se realizó ayer compitieron alrededor de 1.300 chicos.
"Queremos mostrar que estos adolescentes se han sentado a estudiar. Ellos no sólo ven TikTok o no sólo pasan tiempo en las redes , sino que tienen la decisión de participar y abocarse al conocimiento sobre la cultura e identidad tucumana", remarcó la funcionaria.
Para Teitelbaum, detrás del certamen hay un concepto claro: "Queremos transmitir la idea de una fiesta del conocimiento, de vivir el aprendizaje como una experiencia".
La escuela de Comercio Nº 1 no sólo abrió sus puertas para ser sede de una parte de la competencia de "Enseñame Tucumán". También se convirtió en punto de encuentro para estudiantes que llegaron desde otras instituciones de la provincia, con sus apuntes, sus parejas de concurso y sus profesores.
Y para Pedro Lastra, director de la institución, parte del crecimiento del certamen es el reflejo del trabajo de los docentes. Fueron ellos quienes, según explicó, alentaron a los estudiantes a participar y acompañaron la preparación dentro de las aulas.
"Quiero agradecer a los docentes, que son los que motivan y los que nos alientan a participar", destacó. También valoró que los contenidos del concurso estén vinculados con la cultura de la provincia, porque considera que permite que los jóvenes conozcan mejor Tucumán.
La preparación comenzó con una instancia interna. Los profesores trabajaron con los distintos cursos del Ciclo Orientado y fueron acompañando a los estudiantes interesados en participar. Pero para el maestro, la evaluación es solo una parte de lo que quedará de la jornada, porque una vez que los lápices se guarden persistirán los conocimientos y el acompañamiento de sus profesores.
Gabriela Gallardo, secretaria de Educación, destacó el esfuerzo que se pone en cada parte de las instancias, como una de las partes centrales del certamen.
"Es un concurso prioritario para nosotros porque trabaja con la historia, la cultura y la identidad de la provincia", señaló funcionaria, quien además sostuvo que toda la preparación previa de alumnos y docentes no apunta únicamente a que los estudiantes puedan responder correctamente una pregunta.
Es que hay otra dimensión que aparece cuando la competencia se realiza en parejas. Los jóvenes tienen que organizarse, escucharse, discutir respuestas y tomar decisiones juntos.
"Creo que se aprende algo extra. La experiencia de vida para ellos es muy importante", afirmó Gallardo. Mientras que también destacó la posibilidad de hacerse preguntas, cuestionarse y trabajar en equipo.
La propuesta, para ella, busca que los adolescentes tengan un papel activo: "Es también una política del Ministerio beneficiar la participación de los jóvenes, la voz de ellos, ser protagonistas, trabajar en temáticas locales, como la identidad y la historia", remarcó.



