El tijeretazo en discapacidad expone las fallas de coordinación y enciende la interna en la mesa política
La inclusión de recortes no debatidos en el proyecto presupuestario tomó por sorpresa a figuras clave como Patricia Bullrich y Martín Menem
La inclusión de recortes no debatidos en el proyecto presupuestario tomó por sorpresa a figuras clave como Patricia Bullrich y Martín Menem.
La presentación del proyecto de Presupuesto 2027 en el Congreso de la Nación volvió a dejar al descubierto profundas grietas y cortocircuitos organizativos en la conducción política del oficialismo. La inclusión de un severo ajuste en las partidas destinadas al área de Discapacidad, un punto ignorado por varios de los principales integrantes del Gobierno y de los bloques parlamentarios aliados, desencadenó severos cuestionamientos sobre el rol y la efectividad de la mesa política encargada de coordinar la estrategia legislativa.
La senadora Patricia Bullrich fue la primera en manifestar públicamente su malestar al denunciar la falta de debate previo sobre temas de alta sensibilidad social, advirtiendo sobre el costo político que la gestión asume ante la opinión pública. Sin embargo, la desinformación afectó también a titulares del propio espacio en la Cámara baja, como Martín Menem, quien desconocía el alcance de los recortes a pesar de haber participado en las reuniones previas con el ministro de Economía, Luis Caputo, donde solo se expusieron lineamientos generales del proyecto.
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Tras el traspié comunicacional y político, las miradas en Balcarce 50 se dividen entre quienes atribuyen el error a una inoperancia colectiva del espacio para auditar el articulado final y aquellos que señalan directamente al ministro Caputo y al asesor presidencial Santiago Caputo. A este último le cuestionan el impulso de una narrativa inflexible orientada a satisfacer la postura irreductible del presidente Javier Milei respecto al rumbo económico, aun a costa de repetir fallas de coordinación previas —como las ocurridas durante el tratamiento de la reforma laboral—. El episodio añade incertidumbre a las negociaciones que el oficialismo deberá encarar con los gobernadores y bloques aliados para sostener la agenda legislativa en la Cámara alta y en Diputados.