El secreto de la sartén: 3 recetas de pastas rápidas con salsas híper cremosas
El error más común es colar la pasta y tirarle la salsa por encima. Te enseñamos la técnica italiana muy fácil con la que obtenés platos de película en menos de 20 minutos.
en 20 minutos
El error más común es colar la pasta y tirarle la salsa por encima. Te enseñamos la técnica italiana muy fácil con la que obtenés platos de película en menos de 20 minutos.
Atención: con este consejo, todos los platos de pasta que hagas de ahora en más van a ser mucho más ricos. Preparar un buen plato de pasta parece algo elemental, pero lograr que la salsa no quede "separada" o líquida en el fondo del plato tiene un truco técnico fundamental: terminar la cocción de la pasta dentro de la sartén junto con la salsa.
Al volcar los fideos un minuto antes de su punto al dente directamente en la sartén bien caliente e incorporar un cucharón del agua hirviendo de la olla (rica en almidón), la grasa de la crema o el queso se emulsiona al instante. Este proceso genera una textura aterciopelada, brillante y súper envolvente.
A continuación, tres recetas exprés para lucirte cualquier día de la semana.
Una salsa suave y veloz que combina la acidez del tomate con la untuosidad de la crema.
250 g de mostacholes (penne rigate)
1 diente de ajo picado
1/2 taza de puré de tomate o concassé
150 cc de crema de leche (o queso crema entero)
2 cdas. de queso parmesano rallado
Aceite de oliva, sal y pimienta
Cocinar los mostacholes en abundante agua hirviendo con sal hasta que estén casi al dente (1 o 2 minutos menos de lo que indica el paquete).
En una sartén amplia, dorar el ajo picado con un chorrito de oliva. Sumar el puré de tomate, salpimentar y cocinar a fuego medio durante 3 minutos.
Volcar la crema de leche y remover bien hasta unificar los colores.
Con una espumadera, pasar la pasta directo de la olla a la sartén con la salsa borbollando. Sumar medio cucharón del agua de cocción.
Saltear enérgicamente durante 1 minuto a fuego fuerte hasta que la salsa abrace la pasta. Terminar con parmesano rallado y servir de inmediato.
Un plato completo, bien aromático y con proteína, perfecto para una cena de fin de semana.
250 g de cintas gruesas o fettuccine
1 pechuga de pollo cortada en tiras finas
100 g de champignones o portobellos fileteados
8 a 10 tomates cherry enteros
200 cc de crema de leche
Tomillo o provenzal a gusto
Aceite de oliva, sal y pimienta negra recién molida
En una sartén antiadherente bien caliente con un hilo de oliva, dorar las tiras de pollo hasta que estén cocidas. Salpimentar y reservar a un lado.
En la misma sartén, sumar un poco más de oliva y saltear los hongos junto con los tomates cherry enteros hasta que estos últimos comiencen a dorarse y ablandarse.
Reincorporar el pollo, verter la crema de leche y aromatizar con tomillo o provenzal. Dejar reducir a fuego bajo durante 2 minutos.
Sumar los fettuccine recién hervidos (al dente) a la sartén junto con un chorrito del agua de la pasta.
Saltear todo junto sobre el fuego encendido para que la pasta absorba los jugos del pollo y los hongos.
El clásico reconfortante para los amantes del queso donde el secreto es el derrite final fuera del fuego.
250 g de pasta corta (penne, rigatoni o tirabuzones)
100 g de queso cremoso o mozzarella rallada
50 g de queso azul o roquefort desgranado
50 g de queso pategrás o gouda
4 cdas. de queso parmesano rallado
100 cc de leche o crema de leche
Pimienta negra recién molida
En una sartén a fuego bien bajo, colocar la leche o crema junto con el queso azul, el pategrás y la mitad del parmesano. Revolver con cuchara de madera hasta que se fundan sin hervir.
Incorporar la pasta recién colada (bien caliente) y un chorrito del agua de cocción.
El toque final de hilo: Apagar el fuego de la sartén, volcar la mozzarella o queso cremoso por encima y tapar la sartén durante 1 minuto para que el calor residual lo funda.
Mezclar enérgicamente con tenedor para lograr los hilos infinitos de queso y servir al instante en cuenco profundo.
Guardar siempre el agua de cocción: Es el ingrediente mágico. El almidón que soltó la pasta en el agua ayuda a ligar la crema o el queso para que la salsa no se corte ni quede grasosa.
Pasta al dente: Al terminar de cocinarse en la sartén durante 1 o 2 minutos, la pasta absorberá el sabor de la salsa sin pasarse de punto ni quedar blanda.
Platos calientes: Servir siempre inmediatamente en cuencos o platos hondos precalentados para que el queso no se solidifique rápido en la mesa.
Más de Nacionales

La vida de Darío Giordano, el viudo de Romina Yan, tras la fuerte denuncian de su hijo, Valentin

Qué pasó con Azul Yankelevich, la hija menor de Romina Yan, tras la acusación por maltrato de Valentín Yankelevich hacia su padre

Tragedia en la ruta 9: dos policías murieron en un choque cerca de Benjamín Paz
