
El riesgo país vuelve a subir y se acerca a los 640 puntos: acciones y bonos caen con fuerza
Tras un septiembre negativo para los activos argentinos, octubre comenzó con nuevas bajas.
Resumen para apurados
Después de un septiembre adverso para los activos argentinos, los mercados comenzaron octubre con nuevas señales de tensión. El riesgo país volvió a subir y se ubicó en torno a los 635 puntos básicos, mientras las acciones y los bonos operaron con fuertes caídas.
El deterioro de los activos locales se produce luego de un mes en el que el riesgo país llegó a 641 puntos, su nivel más alto del año, y acumuló una suba de 25,2%. En ese contexto, los inversores comenzaron a prestar mayor atención tanto a los datos de actividad económica como al escenario político de cara a las elecciones de 2027.
La jornada comenzó, además, con un dato positivo en el frente externo. El Indec informó que la cuenta corriente de la balanza de pagos registró un superávit de U$S2.214 millones durante el segundo trimestre de 2026, explicado principalmente por el saldo positivo del intercambio de bienes.
En la apertura de octubre, el S&P Merval profundizó la tendencia negativa y llegó a retroceder 2,4%, hasta los 119.727.298 puntos.
Entre las principales bajas se ubicaron Telecom, con una caída de 4,8%; Grupo Financiero Galicia, que perdió 4,3%; y BBVA, con un retroceso de 4,2%.
En Wall Street, los ADR argentinos también operaron con fuertes bajas. BBVA e IRSA llegaron a retroceder 5%, mientras Galicia perdió alrededor de 5%.
La presión sobre las acciones llega después de un septiembre particularmente negativo. El S&P Merval terminó el mes con una caída de 7,1% en pesos y de alrededor de 8,5% medido en dólares, según los datos consignados por operadores del mercado.
De los 19 papeles relevados, 18 cerraron septiembre con pérdidas y solamente Metrogas terminó con saldo positivo.
El sector financiero fue uno de los más afectados durante septiembre. Las acciones bancarias registraron una caída ponderada de 12,8% y explicaron más de la mitad del retroceso del índice.
Supervielle cayó 16,8%; BBVA, 14,2%; Banco Macro, 13,6%; y Galicia, 13%.
El sector energético, en cambio, mostró una mayor resistencia. YPF retrocedió 1,3% durante el mes y, por su elevado peso dentro del panel, contribuyó a amortiguar parte de la caída general.
Según Tomás Sisto Bourel, research & investment analyst de Fortress Capital, el comportamiento de las acciones respondió principalmente al deterioro del sentimiento de los inversores locales, en un escenario en el que los activos argentinos comenzaron a mostrar un desempeño más débil que el de otros mercados internacionales.
A eso se sumaron la caída del Índice de Confianza en el Gobierno y la falta de catalizadores positivos durante septiembre.
En la renta fija, el ajuste también fue significativo y se concentró especialmente en los bonos de mayor duración.
Los títulos Globales perdieron cerca de 4,7% en dólares en promedio durante septiembre, aunque las bajas fueron más pronunciadas entre los vencimientos largos. El AL41 cayó 8,6%; el AL35, 8%; el AE38, 7,4%; el GD35, 6,4%; y el GD46, 6,3%.
Los bonos de menor duración, en cambio, mostraron mayor resistencia: el GD29 y el AL29 retrocedieron cerca de 1%, mientras que el AL30 perdió 1,9%.
Según Sisto Bourel, detrás de esa diferenciación hubo dos factores. Por un lado, el aumento de las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense, con el Treasury a 10 años por encima de 5,2% y el de 30 años cerca de 5,6%, elevó la tasa exigida a los activos de mayor riesgo.
Por otro, aumentó la cautela de los inversores frente al escenario político argentino y el horizonte electoral de 2027.
Esa percepción quedó reflejada en la diferencia entre los bonos AO27 y AO28, cuyos vencimientos atraviesan momentos distintos respecto del calendario electoral. Según el análisis de Fortress Capital, el diferencial de tasas llegó a cerca de 19%, desde niveles próximos al 12% registrados entre julio y agosto.
El movimiento refleja una mayor exigencia de rendimiento para los instrumentos cuyos vencimientos quedan más expuestos al período electoral.
La búsqueda de instrumentos de menor duración también se observó en la deuda en pesos.
Según el análisis de mercado citado, los vencimientos más cercanos mostraron mayor resistencia y continuaron ofreciendo el rendimiento generado por las tasas, mientras que los títulos de mayor plazo fueron más sensibles a la incertidumbre.
En el balance de septiembre, los bonos duales y TAMAR avanzaron 2,4%; las LECAP y BONCAP, 1,7%; y los títulos ajustados por CER, 1,5%.
De esta manera, el mercado dejó una marcada diferenciación dentro de la renta fija: los instrumentos de corto plazo y el denominado *carry* en pesos resistieron mejor, mientras que los bonos largos concentraron las mayores pérdidas.
El deterioro de los activos argentinos se produce en paralelo con nuevas señales de debilidad de la actividad económica. El PIB del segundo trimestre cayó 0,6% frente al primero en términos desestacionalizados, aunque mostró un crecimiento interanual de 2%.
En ese escenario, el mercado comenzó octubre con especial atención sobre la evolución de la actividad, las reservas, el financiamiento y las condiciones internacionales, pero también sobre las señales políticas de cara a 2027.
Según Sisto Bourel, la Argentina Week podría contribuir a generar nuevos flujos de inversión extranjera y funcionar como un eventual catalizador para los activos locales. Sin embargo, el analista sostuvo que la recuperación de los niveles previos dependerá también de que aparezcan señales más claras respecto del escenario político y económico.
Más de Nacionales

Día del Café: posibles beneficios para la salud
La escandalosa separación de Juana Viale y su novio, tras 4 años juntos: "Infiel con su mejor amiga"

Apple ve limitado su potencial alcista por la irrupción de los agentes de IA
