
El pacto de la prescindencia
Acuerdo. La "pax libertaria" reemplaza provisoriamente al colapso del orden metropolitano del que surgió Milei.
El desconcierto de las facciones opositoras y las discusiones que se dan en el seno del oficialismo coinciden en su causa: la ausencia de una organización política consistente de alcance nacional.
La figura de Javier Milei opera como referencia en tal sentido, sea para adherir a ella u oponérsele, pero no consigue todavía traducir esta gravitación personal en un aparato electoral promisorio. La razón es que se trata de un líder frágil, obligado a negociar con las numerosas tribus que se dispersaron con el colapso del esquema metropolitano que ordenó la política desde la Presidencia de Néstor Kirchner.
También te puede interesar: Apuap realizó una jornada provincial de protesta
La dirigencia del conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires perdió en 2023 las riendas que le permitieron controlar al interior durante más de dos décadas. Este retroceso es particularmente notorio en el caso del kirchnerismo, pero se extiende también a Mauricio Macri. Lo curioso es que Milei no parece demasiado interesado en recuperarlas, porque avanzar en tal sentido implicaría entrar en conflicto con los gobernadores y caudillos distritales que le suministran las condiciones para llevar adelante su gestión siempre y cuando no se les meta en sus territorios. En otras palabras, la colaboración parlamentaria, cualquiera sea el formato que adopte, exige la prescindencia de Milei en las disputas provinciales. En esto consiste la "pax libertaria". Se trata de un pacto que no requiere coincidencias en la oferta electoral.
No hace falta desacreditar convicciones ideológicas para advertir que el diseño es más viejo que el hilo negro, aunque le implosión del área metropolitana como centro de gravedad le haya dado una extensión inédita.
Catamarca lo transitó durante dos décadas con el FCS aliado tácitamente primero con Carlos Menem y luego con los Kirchner. En ese marco, los radicales empezaron a mediados de la década del '90 a aplicar la táctica más idónea para que la sintonía no incomodara en las urnas, con el desdoblamiento de las elecciones provinciales. Provincia en casa en marzo, nacionales de acuerdo a cómo viniera la mano y con la chance de jugar a varias puntas.
También te puede interesar: Sarapura destacó el trabajo para fortalecer a los santaclareños
La "pax libertaria" se basa en que Milei se mantenga prescindente en las disputas electorales de las provincias La "pax libertaria" se basa en que Milei se mantenga prescindente en las disputas electorales de las provincias


El pragmático esquema llegó al paroxismo en 2003. Para las elecciones presidenciales que se hicieron en mayo, previa suspensión de las provinciales programadas para el 2 de marzo por incendio de urnas, el FCS tenía dirigentes para prácticamente todos los candidatos: Menem, Kirchner, Rodríguez Saá, Ricardo López Murphy, Leopoldo Moreau, Elisa Carrió… cada uno tenía su frentista catamarqueño adherente. Ganó Menem, también en Catamarca, pero desistió del balotaje y asumió la Presidencia Néstor Kirchner. Se inició un romance político entre los radicales catamarqueños y los kirchneristas que se extendió hasta el conflicto con el campo de 2008, lo suficiente para incluir a Lucía Corpacci como vicegobernadora de Eduardo Brizuela del Moral en 2007. El santiagueño Gerardo Zamora es el único sobreviviente de aquella exitosa "pax kirchnerista", denominada transversalidad.
Cada tiempo político tiene sus singularidades, ninguna simetría es perfecta, pero resulta evidente que las dificultades para sostener competitividad en procesos de estructuras nacionales en crisis son mucho mayores para las oposiciones que para los oficialismos provinciales, que tienen facultades para desacoplar sus litigios de los nacionales.
También te puede interesar: Jalil destacó el perfil federal de las inversiones y proyectó hasta US$8.000 millones para Catamarca
Uno de los elementos que conviene tener en cuenta ahora es que hay un desacople de hecho, aunque las elecciones provinciales y nacionales se celebren en forma simultánea: los candidatos nacionales y los provinciales se votan en boletas y cuartos oscuros separados, los nacionales en boleta única y los provinciales en la tradicional.
Quiere decir que los candidatos provinciales de Milei no irán pegados en la boleta nacional y carecerán de la tracción que tuvieron en 2023, cuando dieron el batacazo. El detalle les resta atractivo como aliados entre los políticos profesionales.
Este detalle, para empezar. El otros es que el Gobierno provincial no ha descartado todavía desdoblar las elecciones, un camino que varios gobernadores ya han confirmado para preservar el control de sus provincias y no tener que comprometerse en aventuras nacionales de inciertas derivaciones.
Más de Provinciales

Municipio sumó 5 camionetas 0km para mejorar su trabajo

Raúl Jalil participó en la 47° Convención Anual del IAEF en Puerto Iguazú
