
Dolor por la muerte de Patricia Walsh, la diputada que impulsó la anulación de las leyes de impunidad
Hija de Rodolfo Walsh y hermana de Victoria, la exlegisladora murió a los 74 años por una afección respiratoria. Como legisladora presentó en 2003 proyectos que permitieron derogar las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
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Por: Leonardo Castillo
Patricia Walsh, dirigente de izquierda, exdiputada nacional e hija del escritor y periodista Rodolfo Walsh, murió este jueves a los 74 años en la clínica Suizo Argentina donde permanecía internada tras padecer complicaciones respiratorias, según confirmaron en las últimas horas familiares y compañeros de militancia.
Por el momento, sus allegados no informaron dónde y cuándo serán velados los restos de Patricia, que a lo largo de su vida militó por la defensa de los derechos humanos y las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.
Como legisladora nacional electa por Izquierda Unida (2001 – 2005), Walsh impulsó en el Congreso las derogaciones de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, normativas sancionadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín y que aseguraron por años la impunidad de los represores.
La obra de su padre, autor de "Operación Masacre", pieza emblemática del periodismo de investigación que signó la conciencia de una generación de militantes en los años de la proscripción del peronismo, marcó la vida de Patricia desde sus primeros años.
Ese compromiso con la verdad y los intereses populares que guiaron el trabajo y la militancia de su padre cuando narro el crimen que sufrieron un grupo de ciudadanos fusilados en los basurales de José León Suárez en junio de 1956, impulsó también la vocación de Patricia por transformar la realidad de los postergados y alcanzar el sueño de una revolución social.
Patricia Walsh nació en Buenos Aires en 1952, ingresó en la Universidad Nacional de La Plata en pleno gobierno dictatorial de Juan Carlos Onganía. A los pocos años, se sumó a la Juventud Trabajadora Peronista y a la Agrupación Evita.
En paralelo, a los 17 años incursionó en el periodismo para colaborar en Gente y luego, tras el triunfo electoral de Héctor Cámpora, se sumó al diario Noticias, una publicación de la organización Montoneros, que dirigía Miguel Bonasso y donde su padre encabezaba la sección de Policiales.
Tras el cierre de ese medio de comunicación por orden del gobierno de Isabel Perón y José López Rega, Patricia comenzó a trabajar en el área de prensa del INTI, en tiempos en los cuales recrudecía el accionar de las bandas parapoliciales de la Triple A.
En esos días, Rodolfo y su hermana, Victoria se encontraban en la clandestinidad y plenamente enrolados en las filas de Montoneros. En esa situación la encontró el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, tras el cual resultó despedida del INTI.
Seis meses después, Vicky murió en un vasto operativo que los militares llevaron a cabo en una vivienda de la Calle Corro, donde murieron varios militantes de la organización. Ese hecho represivo que dio origen a una causa de lesa humanidad que comenzó en marzo pasado y se encuentra en la etapa de juicio oral y público.
En marzo de 1977, Rodolfo Walsh escribió su célebre Carta Abierta a la Junta Militar, al cumplirse un año del inicio de la dictadura genocida. Un día después de haber enviado esa misiva, un grupo de tareas de la ESMA secuestró al periodista en el barrio Balvanera y desde entonces permanece desaparecido.
Patricia transitó esos años en pareja con Jorge Pinedo, escritor, periodista, psicoanalista y antropólogo con quien tuvo un hijo, Mariano, nacido en 1977, poco antes de la desaparición de su abuelo. María Eva Fuentes, es la otra hija que tuvo Patricia, fruto de otra relación. María trabajó en Página/12 y falleció en 2008.
Recuperada la democracia, Patricia volvió a trabajar en organismos del Estado mientras desarrollaba su militancia por los derechos humanos. Denunció ante la Conadep el secuestro y la desaparición de su padre y se involucró activamente en la causa ESMA.
Desde 1996 se sumó a la Agrupación HIJOS y tres años más tarde fue candidata presidencial de Izquierda Unidad. En 2001 llegó a la cámara de Diputados y presentó iniciativas para derogar las leyes de impunidad. Se convocó así una sesión especial para anularlas.
El 12 de agosto de 2003, la Cámara de Diputados le dio media sanción a la anulación de esas normas de la impunidad y once días después el Senado completó el trámite legislativo. Fue la gran contribución de Patricia a la lucha por la memoria de los 30 mil desaparecidos, entre los que figura su padre.
Durante su gestión en Diputados presentó 23 proyectos, entre ellos propuso declarar persona no grata al entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush por "su responsabilidad en el sufrimiento que padece el pueblo de Irak", cuando el mandatario visitó el país con motivo del Cumbre del ALCA.
Entre 2007 y 2011 se desempeñó como legisladora porteña y se sumó a los espacios políticos de Proyecto Sur y el Frente Camino Popular.
Durante años trabajó en las querellas que se siguieron en la megacausa ESMA junto a sobrevivientes y familiares de las víctimas.
En mayo pasado declaró en el juicio de la causa de la calle Corro, a cargo del Tribunal Oral Federal 7, donde reivindicó la figura y la entrega de su hermana Vicky contra la dictadura.
"El operativo fue tan ilegal que entregaron el cuerpo de mi hermana sin autopsia. Todo era ilegal: la dictadura, el operativo, todo. No solo eran asesinos; también eran ladrones. Sacarle el anillo a una muchacha muerta o arrancarle un collar del cuello es algo difícil de comprender", señaló ante los magistrados.
Y en ese sentido, agregó: "Mi hermana fue asesinada. Amaba ser mamá. Sabía, sin embargo, que corría el riesgo de ser torturada, igual que su hija Tolita, si era detenida. Estoy orgullosa de mi hermana y de mi padre porque lucharon contra la dictadura".
"Un país sin justicia, es un país sin futuro", remarcó en esa audiencia. Patricia vivió en fidelidad con ese ideal, y para honras las memorias de su padre y hermana, y de todas las víctimasde la represión ilegal.
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