
De Elon Musk a Mark Zuckerberg: quiénes fueron los invitados a la cena de Estado entre Trump y Xi Jinping
La cena reunió a 134 invitados en la Casa Blanca. En los lugares centrales se ubicaron algunos de los principales empresarios tecnológicos de Estados Unidos.
Resumen para apurados
La cena de Estado que Donald Trump ofreció anoche en la Casa Blanca para agasajar al presidente chino Xi Jinping combinó protocolo, diplomacia y una particular selección de invitados. Entre los 134 asistentes estuvieron funcionarios, jueces, legisladores, figuras de los medios y algunos de los empresarios más influyentes de Estados Unidos.
Pero hubo un grupo que concentró especialmente las miradas y que fueron los máximos referentes de la industria tecnológica.
En la mesa principal se ubicaron Trump y la primera dama, Melania Trump, junto a Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan. También compartieron ese espacio Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX; Jensen Huang, CEO de Nvidia, y su esposa, Lori Huang; Tim Cook, presidente del directorio de Apple; y Lisa Su, CEO de AMD, junto a su esposo, Daniel Lin.
La composición de la mesa reunió a varios de los protagonistas de la carrera tecnológica estadounidense a pocos metros del presidente chino, en un momento en que Washington y Beijing mantienen negociaciones sobre comercio y disputan posiciones en sectores estratégicos como los semiconductores y la inteligencia artificial.
La presencia empresarial no se limitó a la mesa principal. Entre los invitados estuvieron Sam Altman y Greg Brockman, de OpenAI; Sundar Pichai y Sergey Brin, de Google; Jeff Bezos, fundador de Amazon; Mark Zuckerberg, de Meta; Satya Nadella, de Microsoft; Michael Dell, de Dell Technologies; y Eric Yuan, de Zoom.
También participaron figuras centrales de Wall Street y del sector financiero, entre ellas Jamie Dimon, de JPMorgan Chase; Larry Fink, de BlackRock; Stephen Schwarzman, de Blackstone; Jane Fraser, de Citigroup; y David Solomon, de Goldman Sachs.
La lista oficial difundida por la Casa Blanca incluyó además a Bernard Arnault, presidente y CEO de LVMH; Albert Bourla, de Pfizer; Mary Barra, de General Motors; Kelly Ortberg, de Boeing; y Darren Woods, de ExxonMobil.
Uno de los nombres que más llamó la atención fue el de Musk, que volvió a ocupar un lugar destacado en un evento de alto perfil junto a Trump. El empresario compartió la mesa principal con Huang, Cook y Su.
La cena también reunió a representantes de los tres poderes del Estado y del mundo de los medios. Entre los invitados estuvieron los jueces de la Corte Suprema John Roberts, Amy Coney Barrett y Brett Kavanaugh. También participaron el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, otros integrantes del Congreso y el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh.
El sector mediático estuvo representado, entre otros, por Bret Baier, Laura Ingraham y Jesse Watters, figuras de Fox News, uno de los principales medios de referencia para la base política de Trump.
La familia presidencial también tuvo una presencia destacada. Asistieron Ivanka Trump, Eric Trump y Tiffany Trump, además de otros familiares.
El menú también buscó combinar elementos de las tradiciones culinarias de ambos países. La cena comenzó con un plato de verduras, seguido de lubina con costra de sésamo y berenjena asada con salsa verde. El postre fue un cremoso de vainilla acompañado por helado de miel producida en las colmenas de la Casa Blanca.
La cena se desarrolló en el Salón Este de la Casa Blanca mientras Trump y Xi buscaban destacar la importancia de la relación bilateral. El presidente chino afirmó que ambos países habían acordado avanzar hacia una relación basada en la "estabilidad estratégica" y destacó las conversaciones mantenidas durante la jornada. Trump, por su parte, resaltó la relación entre Washington y Beijing y sostuvo que ambos gobiernos podían continuar trabajando juntos.
Como parte de la recepción, Trump también entregó a Xi una escultura de un águila calva, símbolo nacional de Estados Unidos. Dos militares retiraron la tela que cubría la pieza durante el brindis y el mandatario estadounidense expresó su deseo de que encontrara "un lugar maravilloso" en Beijing.