Saltar al contenido
Ahora
La millonaria herencia de Romina Yan, en medio de un escándalo de violencia familiar con sus hijos y su papá: "Tiene que devolver todo el dinero a…""Nos vemos pronto en la Argentina" expresó León XIVFin de semana largo: viajaron 1,5 millones de turistas y el gasto cayó 2,2% en términos realesFórmula 1: cuándo corre Franco Colapinto en el GP de Estados Unidos y cómo ver la carreraRodrigo Lussich contó por qué ocultó durante años la verdad sobre los hijos de Romina Yan y la charla con…Tras el GP de Singapur, un medio inglés ubicó a Franco Colapinto entre los peores pilotos del ranking de la Fórmula 1Secuestraron en San Luis un vehículo con pedido de secuestro por una causa de hurtoRescataron a un hombre que cayó al dique Los AlisosLa millonaria herencia de Romina Yan, en medio de un escándalo de violencia familiar con sus hijos y su papá: "Tiene que devolver todo el dinero a…""Nos vemos pronto en la Argentina" expresó León XIVFin de semana largo: viajaron 1,5 millones de turistas y el gasto cayó 2,2% en términos realesFórmula 1: cuándo corre Franco Colapinto en el GP de Estados Unidos y cómo ver la carreraRodrigo Lussich contó por qué ocultó durante años la verdad sobre los hijos de Romina Yan y la charla con…Tras el GP de Singapur, un medio inglés ubicó a Franco Colapinto entre los peores pilotos del ranking de la Fórmula 1Secuestraron en San Luis un vehículo con pedido de secuestro por una causa de hurtoRescataron a un hombre que cayó al dique Los Alisos
Chris Wood de Jefferies advierte que el auge de IA en Estados Unidos podría terminar en destrucción masiva de capital
TecnologíaTucumán

Chris Wood de Jefferies advierte que el auge de IA en Estados Unidos podría terminar en destrucción masiva de capital

RS
Rodrigo Sánchez
lunes, 12 de octubre de 2026 · 07:30 p. m. hs · 6 min
Compartir

Jefferies advierte que el auge de IA arriesga una destrucción de capital. Los inversores vigilan la deuda de los gigantes de la nube.

Chris Wood, estratega jefe de renta variable en Jefferies, considera que el vertiginoso desembolso corporativo en inteligencia artificial conduce al mercado hacia un desenlace peligroso. En la edición del 9 de octubre de 2026 de su boletín GREED & fear, el analista advirtió que la euforia tecnológica amenaza con desatar una destrucción masiva de capital.

El detonante de esta advertencia no reside en una debilidad en la demanda del software, sino en la feroz competencia de modelos chinos de código abierto de bajo costo. El estratega prevé que estas alternativas asiáticas continuarán capturando terreno comercial mientras el precio de procesamiento algorítmico comienza a desplomar las tarifas de salida.

La preocupación del directivo radica en la escala desproporcionada de los compromisos anunciados por los gigantes de la nube en Estados Unidos. Los principales operadores han presentado previsiones conjuntas de gasto de capital cercanas a los 695.000 millones de dólares para 2026, una cifra colosal orientada a multiplicar la capacidad computacional instalada.

Dichas estimaciones de desembolso alcanzarán los 870.000 millones de dólares en 2027. Los proveedores hiperscalares, que arriendan capacidad de procesamiento a terceros, destinan estas partidas multimillonarias a la construcción de centros de datos y la adquisición de semiconductores avanzados con el propósito de blindar su dominio en infraestructura.

El diagnóstico de Chris Wood sobre estos presupuestos es tajante: el analista califica la mayor parte de estas asignaciones como una «inversión errónea«. Este concepto económico describe el capital inyectado en planes con escasas probabilidades de generar retornos proporcionales a su costo real, amenazando con hundir la rentabilidad de las inversiones.

El especialista destaca con especial preocupación el mecanismo utilizado para financiar estas obras. Según su investigación, la industria tecnológica ha dejado de respaldar sus planes exclusivamente con flujo de caja operativo, recurriendo de forma creciente a la emisión de deuda en el mercado de crédito para apalancar la expansión de infraestructura.

Esta diferencia de financiamiento encierra consecuencias financieras trascendentales para la estabilidad de Wall Street. Asumir pérdidas con recursos propios resulta doloroso, pero endeudarse agresivamente para sostener una apuesta incierta genera graves tensiones crediticias que podrían preparar el terreno para una corrección bursátil profunda.

La presión competitiva denunciada por Jefferies se refleja con nitidez en las estadísticas operativas de procesamiento algorítmico. Los modelos desarrollados en China procesaron 36,39 billones de tokens durante la semana que concluyó el 19 de julio de 2026, evidenciando un ritmo de adopción masiva que comienza a disputar el liderazgo tecnológico global.

En esa misma semana, las herramientas líderes de Estados Unidos gestionaron apenas 7,39 billones de tokens. Estas unidades de texto representan la métrica estándar para medir el volumen real de interacción de los algoritmos, confirmando que la tecnología asiática ha comenzado a concentrar la mayor cuota de uso práctico.

La brecha de precios explica este trasvase masivo de usuarios hacia las plataformas orientales. Desarrollos como Kimi K3, de Moonshot AI, y GLM-5.2, de Zhipu AI, ofrecen tarifas que representan una cuarta parte del costo por token exigido por las opciones estadounidenses, obligando a presionar las tarifas de procesamiento a la baja.

Chris Wood conecta estas variables para formular una conclusión inquietante sobre la sostenibilidad del sector. El abaratamiento continuo de los servicios informáticos combinado con el avance de las compañías asiáticas hace inviable que los presupuestos de capital estadounidenses logren recuperar el gasto masivo comprometido en sus balances.

El debate público sobre la tecnología se ha planteado habitualmente como una carrera de capacidades brutas por diseñar el sistema más inteligente. El análisis de Jefferies traslada el foco hacia la economía del negocio, planteando que el ganador será aquel que logre proveer inteligencia artificial al menor costo unitario.

Los modelos de código abierto resultan determinantes al no exigir los costosos acuerdos de licencia que imponen las arquitecturas propietarias. Si los programadores obtienen resultados equivalentes por una fracción del precio, la prima comercial que respalda las astronómicas inversiones en infraestructura resultará imposible de sostener, amenazando con destruir las primas de valoración en bolsa.

Para los gestores de cartera, la vulnerabilidad más inmediata se ubica en el balance corporativo de las compañías tecnológicas. Si las advertencias de Wood se cumplen, los planes de crecimiento apalancados en deuda afrontarán un severo escrutinio de los analistas al empeorar las condiciones de liquidez en los mercados financieros.

El deterioro de los márgenes comerciales constituye la segunda gran amenaza para la industria. La competencia agresiva de las alternativas asiáticas mermará la rentabilidad neta de los proveedores estadounidenses, desatando episodios de volatilidad bursátil que podrían drenar el valor de las acciones en los índices de referencia de Wall Street.

En contraste, las empresas de semiconductores son señaladas como las únicas capaces de beneficiarse en cualquier escenario competitivo. Chris Wood defiende una estrategia orientada a los proveedores de infraestructura básica, aconsejando posicionarse en estos activos para proteger el capital ante la incertidumbre tecnológica sin asumir el riesgo de las plataformas de software.

Sin embargo, existe una tensión comercial ineludible en toda la cadena de suministro. El gasto de capital que el estratega califica de erróneo representa los ingresos directos de los fabricantes de hardware, por lo que cualquier recorte de inversión terminará por contagiar a los proveedores de equipos especializados.

Diversos indicadores adelantados revelarán si la tesis del estratega gana respaldo en los mercados. La primera señal clave será la guía de inversión corporativa: cualquier reducción sobre los 695.000 millones de dólares previstos para 2026 o los 870.000 millones de 2027confirmará que las juntas directivas comienzan a revisar sus planes de gasto.

El segundo factor de vigilancia radica en los volúmenes de interacción y la evolución de los precios de mercado. Si las herramientas asiáticas sostienen un ritmo de 36,39 billones de tokens mientras las tarifas unitarias continúan hundiéndose, las firmas occidentales perderán su poder de fijación al sufrir una erosión de ingresos comercial.

El tercer elemento determinante será la estructura de financiamiento de los operadores de centros de datos. Los analistas deberán vigilar si las empresas continúan apelando a emisiones de deuda para levantar infraestructura, punto donde Chris Wood anticipa que la destrucción de capital se transformará en riesgo de solvencia crediticia generalizado.

Chris Wood califica el gasto de capital de 695.000 millones de dólares para 2026 y 870.000 millones para 2027 como una inversión errónea, debido a que estos planes difícilmente generarán retornos proporcionales a su coste real. Por consiguiente, el riesgo sistémico se agrava puesto que los gigantes de la nube han dejado de financiar estas obras exclusivamente con flujo de caja, recurriendo de forma creciente al endeudamiento corporativo en los mercados de crédito.

Las alternativas chinas de código abierto procesaron 36,39 billones de tokens semanales frente a los 7,39 billones gestionados en Estados Unidos, ya que plataformas como Kimi K3 y GLM-5.2 cobran apenas una cuarta parte de la tarifa exigida por las herramientas occidentales. En consecuencia, este desplome en los precios de procesamiento destruye los márgenes comerciales, haciendo inviable por lo tanto que los operadores estadounidenses recuperen el dinero comprometido en sus balances.

Los fabricantes de semiconductores se benefician de las ventas en el corto plazo, a pesar de que sufrirán un contagio inmediato si las juntas directivas recortan sus presupuestos de infraestructura ante la caída de ingresos. Asimismo, los analistas recomiendan vigilar las reducciones en las guías de inversión y el aumento de la deuda en los centros de datos, con el fin de detectar cuándo la destrucción de capital se transformará en un problema generalizado de solvencia.

#economia#auge#riesgo#destruccion#capital#jefferies#buenos aires
Leer la nota original en bitfinanzas
¿Necesitás plata?

Mirá qué bancos pueden prestarte hoy

Hacé tu simulación
Te puede interesar

Más de Tecnología