
China cierra cientos de bancos mientras Pekín busca apuntalar su sistema financiero
China acelera la disolución de bancos rurales para contener la morosidad crediticia ante la desaceleración de la economía.
China aceleró la consolidación de bancos pequeños y entidades rurales para fortalecer su sistema financiero. La reestructuración busca contener los riesgos derivados de la desaceleración económica del país.
Las autoridades de Pekín promovieron el cierre y la fusión de 670 prestamistas durante 2025, lo que representa cerca de una cuarta parte del total de bancos del país, según un informe de Fitch Ratings. El proceso busca conformar corporaciones más grandes y con mayor capital.
La agencia calificadora advirtió que los bancos comerciales pequeños «siguen siendo la parte más débil del sistema» debido a su «mala calidad de activos, baja capitalización y deficiencias de gobernanza».
El rendimiento sobre los activos en las firmas rurales cayó al 0,45% durante el primer semestre, retrocediendo frente al 0,56% reportado en 2021. Asimismo, la tasa de préstamos morosos subió al 2,8% y superó el promedio sectorial del 1,5% por la exposición a pequeñas empresas, promotores inmobiliarios y vehículos de financiamiento local.
Fitch Ratings descartó que las dificultades en los prestamistas regionales generen un contagio sistémico, señalando que sus operaciones mantienen una exposición interbancaria reducida.
De hecho, la agencia calificadora evaluó el impacto de la reestructuración bancaria:
«[E]n última instancia remodelar la dinámica competitiva entre los prestamistas más pequeños, aunque sus debilidades estructurales pueden persistir en el corto plazo».
El producto interno bruto de China creció un 4,3% en el segundo trimestre y registró su ritmo de avance más lento desde 2022. Por su parte, las ganancias del sector industrial subieron un 4,2% anual en agosto, marcando su crecimiento más bajo del año.
De este modo, los inversionistas monitorean el impacto de estas reformas sobre el crédito bancario y la actividad productiva de la segunda mayor economía mundial.
La estrategia oficial provocó el cierre récord de 670 prestamistas pequeños y rurales mediante fusiones obligatorias para crear corporaciones más capitalizadas.
Las firmas registraron un rendimiento sobre activos del 0,45% y una tasa de morosidad del 2,8% por su exposición al sector inmobiliario y deudas locales.
Fitch descartó un riesgo sistémico por la baja exposición interbancaria, mientras los inversionistas vigilan la desaceleración del crecimiento económico chino al 4,3%.