
Caso Balogun: Brasil salió a respaldar al árbitro Raphael Claus tras los ataques de Donald Trump
La Confederación Brasileña de Fútbol y la Federación Paulista defendieron la "reputación intachable" del juez del partido ante Bosnia. El mandatario estadounidense había calificado de "sospechoso" su historial luego de que la FIFA decidiera indultar al delantero Folarin Balog…
Resumen para apurados
La brutal polémica política y deportiva en torno al caso de Folarin Balogun sumó un nuevo y caliente capítulo diplomático en el Mundial 2026. Luego de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tildara de "sospechoso" el historial del árbitro brasileño Raphael Claus —quien expulsó originalmente al atacante norteamericano ante Bosnia y Herzegovina—, las máximas entidades del fútbol de Brasil rompieron el silencio. A través de contundentes comunicados oficiales, salieron a cruzar las declaraciones del jefe de Estado y defendieron la integridad del juez internacional.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) rechazó de manera categórica cualquier tipo de sospecha sobre la honestidad de su representante en la cita ecuménica. La entidad remarcó que Claus "es reconocido mundialmente como uno de los mejores árbitros en actividad" y que su carrera profesional se encuentra plenamente respaldada por su desempeño consistente en el plano de la alta competencia.
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"No hay, en todo su historial, ningún elemento que lo desabone o que sustente ningún tipo de sospecha", sentenció la CBF en su descargo, añadiendo que su trayectoria está "ampliamente respaldada por evaluaciones técnicas, desempeño consistente y confianza de las principales competiciones nacionales e internacionales".
En sintonía con la entidad madre a nivel nacional, la Federación Paulista de Fútbol emitió un enérgico pronunciamiento de apoyo al colegiado de 46 años, repasando detalladamente los grandes hitos de su carrera para desestimar las insinuaciones provenientes desde la Casa Blanca. El organismo estadual apuntó de forma directa contra los agravios verbales recibidos por el referí:
"La Federación Paulista de Fútbol manifiesta su irrestricto apoyo al árbitro paulista Raphael Claus ante las lamentables insinuaciones que intentan, sin ningún fundamento, poner en duda su integridad y su trayectoria profesional. Claus posee una reputación intachable y una carrera construida con ética, seriedad, dedicación y excelencia técnica, sin ningún episodio que ponga en duda su integridad profesional. Su currículum demuestra la confianza conquistada dentro y fuera del país. Claus fue seleccionado para dos ediciones de la Copa del Mundo y elegido para dirigir la final de la Copa América 2024, además de innumerables designaciones para partidos de máxima relevancia, incluyendo siete finales del Paulistão y varios premios individuales. La Federación Paulista de Fútbol reafirma su confianza y orgullo en contar con Raphael Claus en su cuadro de árbitros y seguirá defendiendo a sus profesionales ante cualquier intento de descalificación injusta u ofensiva", rubricó el texto.
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El origen del conflicto se remonta al partido de dieciseisavos de final, cuando Claus expulsó a Balogun en la segunda mitad a instancias del VAR debido a un duro pisotón sobre el tobillo del defensor de Bosnia, Tarik Muharemović. La comisión de arbitraje de la FIFA, encabezada por el prestigioso exárbitro italiano Pierluigi Collina, evaluó formalmente la sanción y la consideró técnicamente correcta.
Sin embargo, el Comité Disciplinario de la FIFA decidió aplicar el Artículo 27 de su reglamento interno para dejar la sanción en suspenso durante un año de prueba, lo que habilitó de inmediato al goleador del Mónaco para enfrentar a Bélgica este martes. Donald Trump celebró eufóricamente la medida en sus redes sociales con un mensaje directo: "¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!", admitiendo en rueda de prensa haber llamado personalmente a Gianni Infantino para forzar una revisión del expediente.
Ante la escalada del escándalo, Infantino buscó despegarse de las sospechas de favoritismo político y emitió un comunicado defendiendo el accionar de sus tribunales autónomos: "Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Operan de manera autónoma, aplican el Código Disciplinario de la FIFA y deciden los casos en base a las regulaciones aplicables y los hechos específicos ante ellos. Su independencia es esencial para la credibilidad e integridad del fútbol, y esto debe respetarse siempre". La explicación, no obstante, no calmó las aguas del fútbol europeo: la UEFA catalogó de inmediato la absolución como una medida que "cruzó una línea roja", rompiendo el principio básico de que las suspensiones automáticas no admiten excepciones reglamentarias en una Copa del Mundo.
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