
BofA alerta sobre riesgo de colapso en IA ante la trampa histórica de los ciclos de capital
BofA advierte que los ciclos de capital amenazan la IA tras caer las tarifas un 50%. El mercado vigila la sobrecapacidad global.
Bank of America (BAC) advirtió el viernes a sus clientes que la ola inversora en inteligencia artificial sigue el manual clásico de los ciclos de capital. La entidad financiera alertó sobre el riesgo de desatar una fase de sobrecapacidad que podría conducir al sector hacia un desenlace contractivo imprevisto.
El estratega Sebastian Raedler señaló que el consenso de gasto de capital proyectado a 12 meses para los operadores de nube escaló desde 330.000 millones de dólares a principios de 2025 hasta 1 billón de dólares. Dicho volumen representa el 3% del PIB estadounidense, superando los ferrocarriles del siglo XIX para tensionar la absorción de inversiones.
El analista recordó que los grandes ciclos de inversión históricos culminaron habitualmente en frustración financiera, aunque la tecnología subyacente cumpliera sus promesas. Los elevados márgenes iniciales atraen capital desmedido, provocando un exceso de oferta que termina por erosionar el poder de fijación comercial entre los proveedores tecnológicos.
Durante la década de 2010, la computación en la nube esquivó esta trampa cíclica gracias a elevadas barreras de entrada que restringieron la competencia. En aquel periodo, los pioneros lograron blindar sus márgenes de rentabilidad frente a nuevos rivales, una ventaja defensiva ausente en la actual infraestructura algorítmica.
Por el contrario, la inteligencia artificial afronta una guerra de precios agresiva en el desarrollo de modelos, intensificada por alternativas chinas de código abierto. Esta rivalidad provocó que el costo promedio por token se redujera cerca de un 50% desde el verano para desplomar las tarifas de procesamiento.
Aunque los inversores optimistas invocan la Paradoja de Jevons para defender que precios bajos multiplicarán el consumo, las métricas de Ramp AI reflejan otra realidad. El gasto empresarial en software en Estados Unidos comenzó a perder impulso desde agosto, pese a que el volumen de interacción continuó aumentando.
Sebastian Raedler identificó este estancamiento de ingresos como una señal estructural para frenar los retornos de inversión:
«Esta decepción en la monetización frente a una intensa competencia es precisamente el patrón de fracaso observado en ciclos de capital pasados»
Los activos vinculados a la cadena de valor tecnológica ya descuentan estas tensiones operativas. El índice surcoreano KOSPI acumula una corrección del 20% desde principios de octubre, mientras que el Índice de Semiconductores de Filadelfia retrocedió un 13% frente a sus techos recientes para reflejar un deterioro de valoraciones.
Ante este entorno de vulnerabilidad macroeconómica, Bank of America mantiene una visión bajista sobre las bolsas europeas. Los analistas proyectan que el selectivo Stoxx 600 retrocederá un 10% hasta los 580 puntos hacia el segundo trimestre, recomendando a los inversores adoptar un posicionamiento defensivo institucional frente a las turbulencias.
La entidad aconseja infraponderar los valores cíclicos frente a los sectores defensivos, aumentando exposición en farmacia y consumo básico. Asimismo, el banco sugiere recortar presencia en entidades bancarias, bienes de equipo y semiconductores para reducir la exposición al riesgo de una corrección generalizada del mercado global.
Bank of America advirtió que la fiebre inversora en inteligencia artificial sigue un ciclo clásico de sobrecapacidad, debido a que las previsiones de gasto en la nube se dispararon desde 330.000 millones hasta 1 billón de dólares (equivalente al 3% del PIB estadounidense). Por consiguiente, esta inundación de capital amenaza con destruir los márgenes de rentabilidad, mientras que los precedentes históricos demuestran que los auges tecnológicos masivos suelen culminar en una corrección imprevista.
La intensa rivalidad comercial y las alternativas chinas de código abierto provocaron un abaratamiento cercano al 50% en las tarifas por token desde el verano, por lo que los precios de procesamiento se desplomaron. Asimismo, el gasto empresarial en software en Estados Unidos comenzó a estancarse desde agosto, puesto que la monetización de las herramientas digitales no acompaña el acelerado volumen de uso.
El índice surcoreano KOSPI acumula una corrección del 20% desde octubre y el sector de semiconductores retrocedió un 13% desde sus techos, ya que los mercados comenzaron a descontar este deterioro operativo. En consecuencia, Bank of America proyecta una caída del 10% en el selectivo europeo Stoxx 600 hasta los 580 puntos, aconsejando por lo tanto una rotación defensiva hacia sectores como farmacia y consumo básico.
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