Saltar al contenido
Ahora
“Barreda”, la película que vuelve a poner en escena los homicidios múltiples del país y de Tucumán
ActualidadTucumán

"Barreda", la película que vuelve a poner en escena los homicidios múltiples del país y de Tucumán

GR
Gustavo Rodríguez
lunes, 31 de agosto de 2026 · 09:00 a. m. hs · 7 min
Compartir

El caso del odontólogo no es el único de estas características registrado en más de un siglo. Los expedientes más movilizadores de la historia criminal argentina. Varios de ellos todavía permanecen impunes.

Resumen para apurados

Para la terminología criminal, un homicidio múltiple es aquel en el que una persona o un grupo de personas mata a tres o más víctimas en un mismo episodio. "Barreda", la película que acaba de estrenarse en Amazon Prime, está basada en el caso del odontólogo Roberto Barreda, quien en 1992, en una casa de la ciudad bonaerense de La Plata, asesinó a su esposa, a su suegra y a sus dos hijas.

"Considerado como el santo patrono de los maltratados...", es la frase utilizada para presentar la producción. Justamente, esa es una de las aristas que convirtió a este caso en uno de los crímenes más conocidos de la historia argentina. Pero no fue el único. Hubo otros episodios que, por su brutalidad, por la cantidad de víctimas o por las circunstancias en las que ocurrieron, quedaron grabados en la memoria colectiva.

También te puede interesar: Mirá en vivo "La mañana empieza aquí", el informativo de LA GACETA

En abril de 1922, Mateo Banks, descendiente de irlandeses, utilizó su rifle Winchester para irrumpir en las estancias La Buena Suerte y El Trébol, en Azul, y asesinar a sus hermanos Dionisio, Miguel y María Ana; a su cuñada, Julia Dillon; a sus sobrinas Sara y Cecilia, y a los peones Claudio Loiza y Juan Gaitán. En el juicio por los ocho homicidios, se determinó que el acusado había asesinado a sus familiares para quedarse con sus propiedades y a los trabajadores para intentar garantizar su impunidad.

Uno de los homicidios múltiples más extraños de la historia del país se registró en San Andrés de Giles, Buenos Aires. La particularidad de este caso es que se descubrió nueve años después de que fuera cometido.

En junio de 1986, Fernando Iribarren, de 21 años, mató a sus padres, Luis Juan Iribarren y Marta Langgebein, y a sus hermanos Marcelo y María Cecilia con una carabina que la familia utilizaba para cazar. Cavó una fosa en el fondo de la propiedad y enterró allí los cuerpos. A los vecinos les dijo que su familia, por cuestiones económicas, había decidido radicarse en Paraguay.

También te puede interesar: Cortes programados de electricidad para este 31 de agosto en Santiago del Estero: a qué hora y en qué barrios

Lo insólito del caso es que el cuádruple homicidio se descubrió a partir de otro crimen. En 1995, Iribarren fue detenido por haber asesinado a hachazos a su tía abuela Alicia Iribarren. Mientras declaraba por ese hecho, confesó que también había matado a sus padres y a sus hermanos. En 2002 fue condenado a prisión perpetua. En 2024, mientras gozaba de un permiso especial para estudiar, se escapó y fue recapturado en Santiago del Estero. El "Carnicero de San Andrés", como fue bautizado, murió en febrero de 2026.

La masacre de la estancia La Payanca fue un séxtuple homicidio ocurrido en mayo de 1992 en un establecimiento rural ubicado en las cercanías de General Villegas, provincia de Buenos Aires. Este caso tiene una particularidad: quedó impune.

La Policía recibió el llamado de una persona que advirtió que algo extraño había ocurrido en el campo de sus vecinos. Cuando los uniformados llegaron al lugar, encontraron los cuerpos de María Esther Acheriteguy, propietaria de la estancia; su pareja, Alfredo Forte; el peón Eduardo Gallo; el carpintero Hugo Reid, y Francisco Luna, un hombre que dormía en el galpón del campo. Las víctimas fueron golpeadas y luego asesinadas a balazos. Una de ellas intentó escapar, pero fue alcanzada y asesinada mientras atravesaba un maizal.

También te puede interesar: Concesionarias de corredores viales que pasan por Santiago pueden instalar nuevos peajes

Durante la investigación se manejaron varias hipótesis. La más fuerte sostenía que una banda había ingresado a robar porque sabía que la dueña del establecimiento había obtenido un crédito de 50.000 dólares. También se analizó la posibilidad de un ajuste de cuentas por cuestiones vinculadas al narcotráfico. Pero nunca se logró determinar qué había ocurrido realmente.

Fructuoso Álvarez González reclamaba a su ex socio el pago de unos 180.000 dólares y lo amenazaba de manera reiterada. En la madrugada del 17 de febrero de 1994, se presentó en una casa del barrio de Flores, en Buenos Aires. Arrojó combustible y prendió fuego al inmueble. Como consecuencia del incendio, murieron José Bagnato, su esposa Alicia Plaza, sus hijos Fernando y Alejandro, y Nicolás Borda, un amigo de los adolescentes que se había quedado a dormir en la vivienda. Matías, el hijo mayor, de apenas 16 años, sobrevivió al escapar por una ventana.

El autor del quíntuple homicidio fue condenado a prisión perpetua. Sin embargo, debido a que tenía doble nacionalidad, pidió cumplir la pena en España y la Justicia argentina autorizó el traslado. Amparándose en las normas de ese país, recuperó la libertad al poco tiempo y regresó a la Argentina. Meses después, el sobreviviente lo denunció por haberlo amenazado. Fue enviado nuevamente a prisión, donde falleció.

También te puede interesar: Por qué el SMN proyecta temperaturas bajas y lluvias excepcionales en Argentina

Matías Bagnato convirtió su lucha durante décadas en un reclamo por los derechos de las víctimas. Su caso tuvo incidencia en el debate y posterior sanción de la Ley 27.372, de Derechos y Garantías de las Personas Víctimas de Delitos.

En Tucumán también se registraron homicidios múltiples. Son al menos ocho los episodios que quedaron grabados en la historia criminal de la provincia, no sólo por la gravedad de los hechos, sino también porque varios de ellos permanecen impunes.

En diciembre de 1932, la familia Castaldo fue atacada por desconocidos en lo que hoy es la esquina de Francisco de Aguirre y República del Líbano. Este caso, totalmente atípico para aquellos tiempos, nunca fue documentado con precisión. Hasta el día de hoy se discute si fueron tres o cuatro los integrantes de esa familia que murieron. Lo que sí se confirmó es que cuatro trabajadores rurales fueron acusados de haber cometido los crímenes. Fueron procesados y condenados, pero en 1942 terminaron siendo indultados luego de que se comprobara que la Policía había fabricado pruebas en su contra.

También te puede interesar: La venta de los súper en Catamarca registró una caída del 8,5% en junio

Hay otro caso que muy pocos recuerdan. Ocurrió en la localidad de Chicligasta, al sureste de la provincia. En marzo de 1969, Segundo Antonio Espíndola mató a sus tres hijos menores de edad al arrojar veneno en el pozo de agua de la vivienda familiar. Tres personas, entre ellas su pareja, sobrevivieron.

Al caso se lo conoció como "La masacre de la Sociedad Española" o "La masacre de Pascuas". Ocurrió el 15 de abril de 1974, en una casona ubicada en Laprida al 300. Desconocidos ingresaron al inmueble y mataron a golpes a tres hombres y una mujer. El crimen nunca fue esclarecido.

El 1 de febrero de 2002, Norma Ester Palavecino asesinó a sus tres hijos: Sabrina Soledad Frías (5), Florencia Micaela Frías (4) y Daniela Frías (2), en una precaria vivienda de Canal Norte. No concretó su intención de quitarse la vida y fue condenada a 15 años de prisión.

El 7 de enero de 2006, en una humilde vivienda de Río Seco, murieron José Herrera (64), sus nietos Nancy (9) y Daniel Vildoza (13), y Carlos Ledesma (1). La Justicia acusó a Nora Rivadeneira (63) de haber colocado veneno en el guiso de pollo que cocinó para matar a su esposo y a los niños. En un juicio, la mujer fue sobreseída al comprobarse que no había sido la autora del cuádruple crimen. Nunca se encontró al responsable de la tragedia.

En 2007 se produjeron dos sangrientos episodios que movilizaron a los tucumanos. En marzo, el chofer de colectivos Héctor Audi se presentó en la casa de su ex pareja y, a escopetazos, asesinó a Nancy Ruiz, a su hija Micaela y a su nieta Paula. Luego se dirigió al fondo de la vivienda y se quitó la vida con la misma arma.

Ese caso quedó rápidamente en el olvido por otro ocurrido en Los Pizarro. Jorge "El Loco" Vera, quien se había escapado de la cárcel aprovechando un permiso especial, fue hasta la casa de su esposa. Allí ingresó y, con un arma de fuego y un puñal, mató a Olga Zamudio y a sus hijos Gustavo y Jorge Luis. El hombre, que cumplía una condena por haber abusado de sus hijas, nunca fue capturado.

#espectaculos#barreda#pelicula#vuelve#poner#escena#homicidios#multiples#pais#tucuman
Leer la nota original en La Gaceta
¿Necesitás plata?

Mirá qué bancos pueden prestarte hoy

Hacé tu simulación
Te puede interesar

Más de Actualidad