
Alertan por la mayor morosidad de las familias desde 2001: el NOA, entre los más afectados
Un informe de CEPA indicó que el incumplimiento de pagos llegó al 12,3% en los bancos y al 29,6% en las billeteras virtuales. Además, señaló que 5,8 millones de personas registran deudas en mora y atribuyó el deterioro a la caída del poder adquisitivo y al actual esquema económico.
Resumen para apurados
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advirtió que la morosidad de familias y empresas volvió a crecer y alcanzó en mayo los niveles más altos de los últimos años. El estudio señala que el deterioro se concentra en los hogares, con un fuerte aumento del incumplimiento en préstamos personales, tarjetas de crédito y billeteras virtuales, y vincula esta tendencia con la caída del poder adquisitivo y el actual esquema económico.
El reporte consignó que luego de 19 meses de subas consecutivas (desde el 1,5% de octubre 2024) la morosidad del sector privado con el sistema financiero alcanzó en mayo un máximo de 7,6%. Este guarismo se conforma con el ratio de irregularidad de las empresas con bancos, que pasó de 0,7% a 3,0%. En el caso de las familias, trepó de 2,5% a 12,3%.
Justamente, en cuanto a la morosidad de familias con bancos, el incumplimiento se concentra en préstamos personales y tarjetas de crédito, que representaron 73% del saldo irregular total a abril 2026. El ratio sumó 12,5% en tarjetas de crédito y 14,9% en prestamos personales.
A la vez, la mora con billeteras virtuales saltó de 7,3% en noviembre 2024 a 29,6% en mayo 2026. Este récord perforó el techo de la pandemia (27,1% en mayo 2020).
El endeudamiento histórico de las familias en la totalidad del sistema financiero -contemplando tanto bancos como billeteras virtuales- se encuentra en niveles de 15,5% en mayo 2026. Además, la irregularidad con los bancos alcanzó los niveles más elevados desde la crisis de 2001 (pico de 32,7% en septiembre 2003).
En cuanto a la cantidad de deudores, de los 20,9 millones con deuda con bancos y billeteras, los deudores morosos sumaron 5,8 millones. De este total, los morosos con billeteras virtuales suman 3,4 millones, con bancos alcanzan 1,3 millones y con ambos tipos de entidades computan 1,1 millones.
- De los $3,45 billones de préstamos en situación 5 (irrecuperable) dos tercios refieren a billeteras virtuales y el tercio restante es de bancos ($1,15 billones).
- En situación 2 (con seguimiento especial o riesgo bajo) el monto de deuda asciende a $4,14 billones. El 80% ($3,27 billones) corresponde a las entidades bancarias.
- En el mes, se redujo la cantidad de deudores con bancos en todas las categorías (situaciones 2 a 5). En particular, se observa una caída más pronunciada en la situación 5, con 281.377 deudores menos, lo que podría evidenciar la venta de carteras de deudores "incobrables".
- Respecto de los montos, sólo se reducen con bancos en las situaciones 2 y 3, evidenciando que las sumas de dinero que migran de categoría son más elevadas. Es decir, aunque los bancos dejan de prestar a nuevas familias y reducen los casos existentes, la imposibilidad de pago de los saldos de deudores remanentes incrementan el monto de la deuda y escala en los niveles de riesgo.
- Con billeteras virtuales las categorías de riesgo (2 a 5) aumentaron tanto en montos como la cantidad de deudores. La que más creció fue la situación 4, con un alza, entre abril y mayo de $297.256 millones, mientras que el mayor incremento en cantidad de deudores se registró en la situación 5, con 387.468 personas más.
- Los peores niveles se encuentran en la región de Cuyo y el NOA, mientras que la región Central y la Patagonia austral (excepto Santa Cruz) muestran un desempeño menos magro. La provincia con morosidad más elevada contemplando tanto bancos como billeteras virtuales es La Rioja (22,8%), seguido de San Luis (20,1%) y Catamarca (20,0%), mientras que las que observan los niveles más bajos se encuentran en La Pampa (9,1%), CABA (10,1% y Santa Fe (12,4%). A su vez, solo tres jurisdicciones (CABA, Neuquén y Santa Fe) registran menos del 25% de sus deudores en situación irregular.
- Morosidad según edades: casi cuatro de cada 10 jóvenes de entre 18 y 34 años están en mora (38,4%). El segmento más joven (18 a 24 años) explica apenas el 3,8% del monto irregular, pero representa el 10,0% del total de personas morosas, lo que indica que los montos adeudados son relativamente bajos. Además, en un 80% corresponden a billeteras virtuales. La tasa de morosidad es dramática en la franja de hasta 24 años: cuatro de cada 10 créditos otorgados por bancos y billeteras son morosos (40,9%).
- Morosidad según género: la masa total de deudores morosos se distribuye de manera casi idéntica entre géneros (50,2% varones y 49,8% mujeres).
- Morosidad según bancos: exhibe una altísima concentración, solo seis entidades explican el 75,9% de los préstamos en mora ($6,9 billones). El ranking es encabezado por Banco Galicia (17,8%), BNA (16,1%), Banco Santander (15,3%) y Bapro (12,0%). Tres de estas cuatro entidades (salvo BNA) se encuentran con ratios de irregularidad por encima del promedio. En este último aspecto se observa, además, mucha dispersión, donde entidades Carrefour Banco (52,7%), Ualá (24,6%) y Banco Columbia (24,1%) muestran niveles extremos, a la par de bancos como BNA (7,9%), Banco Ciudad (6,6%) y Banco de Santa Fe (7,1%) que se ubican por debajo del promedio.
- Morosidad según billeteras virtuales: las cinco mayores firmas concentran el 50% de los créditos en mora ($2,4 billones), con Tarjeta Naranja y Naranja Digital a la cabeza (28,4%). Respecto a las tasas de irregularidad, el comportamiento es inverso a los bancos: las tres billeteras virtuales con más montos morosos poseen tasas de incumplimiento entre el 17% y el 24%, mientras que, de las 17 firmas restantes (que explican el 32,5% de la cartera irregular), 15 se ubican por encima del promedio general del sistema digital y 9 de ellas presentan ratios de irregularidad que superan el 50%.
- Morosidad por actividad económica: el crédito a empresas muestra un deterioro sostenido entre octubre 2024 y mayo 2026. Este fenómeno afecta a todo el entramado productivo con mayor impacto en: construcción, que muestra un ratio de incumplimiento de 6,6%, alojamiento y servicios de comida, con un 6,2% de irregularidad y actividades administrativas, que suman 5,2% de morosidad.
El informe hizo hincapié en que el gobierno de Javier Milei sostiene que la situación actual responde al desconocimiento financiero por parte que quien tomó créditos, a que muchos especularon con una devaluación para licuar sus deudas con inflación, a problema de los bancos que otorgaron mal los préstamos, y a una tasa de interés alta derivada de la "irresponsabilidad" electoral de la oposición proponiendo, por ejemplo, la ley de financiamiento educativo. Sin embargo, expone los motivos de esta situación.
- Caída del salario real: la escalada de la morosidad coincide con el desplome del poder adquisitivo. Desde la asunción de Milei, el salario real registrado cayó 8,7%, pérdida que se profundiza al 18,7% si se corrige la medición inflacionaria con la canasta ENGHo 2017/18. El endeudamiento refleja una insuficiencia de ingresos estructural y no consumos irresponsables.
- Incremento de la mora previo a las elecciones: el discurso del Gobierno nacional choca con los datos que muestran que la irregularidad del crédito comienza a incrementarse mucho antes de las elecciones legislativas, específicamente en el último trimestre de 2024. En concreto, las deudas en el sistema financiero se incrementan desde noviembre y las del no financiero desde diciembre 2024.
- La responsabilidad de los bancos y el fin de las LEFI: si bien los bancos cargan con parte de la responsabilidad por un mal manejo de los riesgos de crédito, el Gobierno generó un forzoso desplazamiento de la demanda de crédito al sector privado. En julio 2025, cuando la mora en familias ya había ascendido hasta ese momento a 5,7% con bancos y a 16,4% con billeteras, subiendo constantemente durante más de dos trimestres, el Gobierno desarmó las LEFI y liberó un pulmón enorme de liquidez en el sistema financiero ($10 billones) que las entidades tuvieron que salir a colocar en créditos. Adicionalmente, el incremento de la mora parece haber tenido un driver fundamental en el escaso control de las billeteras sobre la relación deuda/ingreso que suele controlar el sistema financiero. Es decir, cuando el Gobierno mandó a los bancos a "laburar de bancos" la morosidad ya era un problema, en un contexto en el que además el equipo económico llevó las tasas de interés a niveles reales altísimos.
- El escaso control de las billeteras: la dinámica del incremento de la mora parece haber tenido un driver fundamental en el escaso control de las billeteras sobre la relación deuda/ingreso que suele controlar el sistema financiero. Esta decisión condicionó incluso al sistema financiero: cuando el ingreso no alcanza para pagar las acreencias, no se discrimina cual deuda se deja de pagar, pegando también en el incumplimiento de la deuda con bancos, incluso aunque estos hayan limitado la cuota al nivel de ingreso de las familias.
