
"Ahora, caíste": sobreviviente de la represión en Mercedes Benz relató el momento de su secuestro
Héctor Ratto trabajaba en la planta de González Catán cuando fue llevado por el Ejército. Detalló el rol de Tasselkraut, entonces gerente de producción, en el operativo y en el secuestro de su compañero, Diego Núñez.
Tras dar testimonio en el Juicio a las Juntas militares y en una gran cantidad de causas y debates, por fin Héctor Ratto, ex trabajador de Mercedes Benz y sobreviviente del terrorismo de Estado, pudo declarar en el juicio contra Juan Tasselkraut, a quien señaló por más de 40 años como el entregador de los obreros de la automotriz alemana durante la dictadura.
Ratto atestiguó durante más de 2 horas sobre lo que se vivió en la fábrica de Mercedes en los años previos al golpe, sobre las amenazas que sufría la comisión interna por parte de la conducción de SMATA y la persecución que sufrieron los trabajadores y militantes sindicales que reclamaban a la empresa por mejores condiciones de trabajo y mejores salarios: durante la dictadura, hubo 18 obreros y delegados que fueron secuestrados por las fuerzas represivas y sólo 3 lograron sobrevivir. Ratto es uno de ellos.
Como no finalizó su testimonio, el sobreviviente continuará con su relato la próxima semana.
En este debate, Tasselkraut, quien era jefe de producción de la planta ubicada en La Matanza, está acusado como cómplice de sólo dos de esos hechos: la privación ilegal de la libertad de Ratto y de Diego Núñez, secuestrados el 12 y 13 de agosto de 1977.
Ratto entró muy joven a la planta de Mercedes Benz, ubicada en el kilómetro 43 y medio de la ruta 3. Primero como operario en 1967 en la sección en la que se fabricaban las tapas de cilindros de los vehículos y luego fue ascendido como preparador de máquinas.
"El sector se denominaba Planta 2; una superficie muy amplia que recién empezaba a ocuparse y era terrible el frío, porque no había ningún sistema de calefacción ni ventilación. Para aplacar un poco el frío, conseguimos tachos y prendíamos madera o trapos para calentarnos las manos porque todo lo que tocábamos estaba congelado: las herramientas, las tapas de cilindros", recordó sobre las dificultades para trabajar en ese sector, lo que se convirtió después en uno de los principales reclamos laborales junto a los salarios.
El gran conflicto se produjo en 1975, cuando se realizó un cese de tareas por mejores condiciones de trabajo. La respuesta de la empresa fueron 117 despidos; entre ellos, Ratto y Núñez, lo que provocó una huelga y la toma de la fábrica.
"Ahí se originó el grupo de los 9", comentó Ratto sobre la comisión interna combativa que lideró el reclamo, y recordó que "el conflicto escaló y en algún momento fue secuestrado (el ejecutivo de Mercedes, Heinrich) Metz por parte de Montoneros. Entre las exigencias, aparte de dinero, era que volviera a tomar a los despedidos y accediera al pedido de aumento salarial".
El clima en la empresa después de ese conflicto se volvió muy complejo y a partir del golpe de 1976 empeoró. El sobreviviente señaló que contrataron policías para infiltrarse entre los obreros y fueron secuestrados varios miembros de la comisión interna o trabajadores que habían participado en los reclamos.
Con esos antecedentes, Ratto estaba con la guardia en alto cuando el 12 de agosto de 1977 intentaron hacerlo salir de la planta.
"Al poco tiempo de empezar mi actividad se acercó alguien de vigilancia diciéndome que llamaban de mi casa. Pero era imposible llamarme en tan breve tiempo (había salido de su casa hacía poco) y no tenían el teléfono de la empresa. Sumado al hecho de que habían secuestrado a otros compañeros de sección, como Belmonte y Nuñez, entonces era obvio que la intención era secuestrarme a mi también", contó.
Como no lograron hacerlo salir con esa excusa, horas después Tasselkraut se le acercó y reconoció el engaño. "Me dijo que la situación era que había dos tipos en su oficina que iban a buscarme, que estaban de civil. Yo le dije que no tenía inconveniente de ir hasta su oficina, pero si tenía inconveniente en salir porque me querían secuestrar. Cuando llegamos a la oficina había dos tipos sentados que dijeron que eran policías», señaló.
La condición de Ratto para salir era que lo fueran a buscar alguien del Ejército. Así que esperaron allí varias horas. "Se pusieron a conversar del partido que se estaba perdiendo Tasselkraut, que jugaba Platense. Después al rato suena el teléfono y atiende Tasselkraut, sin preguntar quien era ni nada. Ahí le pasan la dirección de Nuñez y él se la pasa al de civil que estaba sentado acá (señaló la posición en un croquis). Yo conocía la dirección de Núñez, por eso supe de quién era", añadió.
Esa parte del testimonio es clave ya que, unas horas después, Núñez fue secuestrado de su casa y permanece desaparecido.
Después de esas conversaciones, aparecieron tres camiones del Ejército y se lo llevaron. Primero pasaron por la Comisaría de San Justo, pero les dijeron que no había lugar, y luego lo dejaron en la Comisaría de Ramos Mejía, donde finalmente pasó 4 días detenido ilegalmente.
"Cuando me liberan, aparecen los dos tipos de civil que habían estado en Mercedes Benz. Uno me pone una capucha en la cabeza y me dice 'la otra noche te nos escapaste porque no éramos más que tres pero ahora caíste'. Después me subieron al baúl del auto y me llevaron a lo que después reconocí como Campo de Mayo", atestiguó. Allí logró ver y escuchar a otros compañeros de Mercedes Benz que no sobrevivieron, como Núñez.
El 8 de marzo de 1979 recuperó su libertad y la persona que le concedió la libertad le advirtió que no se le ocurriera acercarse a Mercedes Benz.
La responsabilidad militar del secuestro de Ratto y sus compañeros ya se había juzgado en otros debates por crímenes en Campo de Mayo, pero esta es la primera vez que se juzga la responsabilidad empresarial en esos delitos de lesa humanidad.
dictadura cívico militar
Juan Tasselkraut
Mercedes Benz
Más de Nacionales
