
3 acciones que podrían ganar con la IA, según Jensen Huang
El auge de la inteligencia artificial no solo está impulsando a gigantes tecnológicos como Nvidia (NVDA). Detrás de esta revolución también hay empresas menos mediáticas que podrían salir muy favorecidas…
El auge de la inteligencia artificial no solo está impulsando a gigantes tecnológicos como Nvidia (NVDA). Detrás de esta revolución también hay empresas menos mediáticas que podrían salir muy favorecidas por una necesidad cada vez más urgente: generar mucha más energía para alimentar los centros de datos.
La reflexión la hizo el propio CEO de Nvidia, Jensen Huang, durante una charla en la Universidad de Stanford. El directivo aseguró que la IA necesitará «mil veces más potencia de la que tenemos actualmente«, una afirmación que resume el enorme desafío energético al que se enfrenta la industria.
Aunque Huang reconoció que se trataba de una estimación aproximada, distintos informes apuntan en la misma dirección. Goldman Sachs estima que la demanda eléctrica de los centros de datos en Estados Unidos pasará de 31 GW a 66 GW entre 2025 y 2027, mientras que otras proyecciones anticipan que la IA podría consumir hasta el 12% de toda la electricidad del país hacia 2030.
Este escenario abre una oportunidad para compañías capaces de suministrar infraestructura energética, turbinas, generadores o electricidad a largo plazo.
Una de las principales candidatas es GE Vernova (GEV). La compañía fabrica turbinas de gas, sistemas eléctricos y soluciones para redes energéticas. Sus equipos ya están siendo utilizados para abastecer centros de datos y cuenta con una cartera de pedidos valorada en 176.000 millones de dólares, lo que refleja la fuerte demanda del sector.


Otra empresa bien posicionada es Vistra (VST). Además de generar electricidad, está firmando contratos a largo plazo con gigantes tecnológicos como Amazon y Meta para suministrar energía a sus centros de datos de inteligencia artificial. Estos acuerdos le permiten ampliar capacidad con mayor previsibilidad y seguir invirtiendo en nuevas infraestructuras.
La tercera protagonista es Caterpillar (CAT). Aunque es conocida por su maquinaria pesada, también fabrica generadores diésel y de gas que se han convertido en una solución temporal para numerosos centros de datos mientras esperan conexiones eléctricas permanentes. Su división energética creció cerca del30% el año pasado y la empresa espera duplicar ese negocio entre 2025 y 2030.
La expansión de la inteligencia artificial no dependerá únicamente de chips más potentes. También exigirá una enorme inversión en infraestructura energética, un segmento que podría convertirse en uno de los grandes beneficiados de esta nueva etapa tecnológica.

